martes, 17 de enero de 2012

MI ENCUENTRO CON DIOS: Beneficios económicos, ¿Para quién?


CARLOS A. SOTO V. 15/01/2012
Al leer el libro de Judit 11, 11-15, pareciera una situación ajena a lo que aparentemente vive, el Perú; sin embargo, podemos tomar en cuenta que este país, en el momento actual, se vive una “aparente bonanza económica”; la que por cierto, los más interesados en preservarla y defenderla con uñas, dientes y lo que dispongan, ¡Son los empresarios! Y sus más cercanos colaboradores. Pero, esa bonanza ¿La viven los campesinos, obreros, despedidos o desempleados, los moradores de los AA.HH., etc.?
¡NO! A ellos no les llegó nada y… ¡No les llegará! ¿Por qué? Se debe a que del total de los ingresos y la utilidad obtenida por la venta de minerales, les llega como beneficio, primero a los empresarios que negocian con el gobierno de turno en nombre del Estado; luego están el personal de confianza de las empresas y los funcionarios del aparato estatal. ¿El pretexto? ¡La formalidad empresarial! ¡Los profesionales colegiados! En fin, una élite que solo derrocha los recursos naturales y económicos; además de deteriorar el equilibrio ecológico por ser los agentes de mayor contaminación ambiental. ¿Cómo? ¡Con la quema de hidrocarburos en sus automóviles!
En ese contexto, ¿Quiénes son los que más usan los vehículos motorizados? ¿Quiénes son los mayores consumidores de drogas (bebidas alcohólicas, alucinógenos, tabaco, etc.)? ¿Quiénes son los que más fierro y cemento consumen destruyendo los terrenos agrícolas? Siempre, ¡Los de mayores ingresos económicos! Por tanto, son estos los que se benefician y son los que más problemas traen al cosmos… Y, ¿Qué de los pobres, los necesitados y los desempleados? ¡Ellos “no tienen vela” en este beneficio! No son los mayores consumidores de gasolina o petróleo; tampoco pueden darse el lujo de consumir drogas de primera calidad; aún más, viven en zonas tugurizadas, arenales o los cerros.
Es importante mencionar que el consumo aludido se mide por nivel socioeconómico y de manera per cápita. Eso representa que los niveles A, B y C a nivel per cápita, son los que en mayor proporción, ponen en riesgo al planeta.
Estas diferencias, hacen que los de mayores ingresos defiendan irracionalmente sus privilegio “en nombre del Estado” por estar “mejor preparados”, debido a que los pobres, los necesitados, los campesinos y los obreros, según éstos, “no están informados” y “no saben lo que más conviene al país”.
¡Claro! Por eso los pobres y necesitados, no tienen más recurso que tomar y comer las “dádivas” de los candidatos a ser autoridades; aunque estas “dádivas” sean fruto del narcotráfico, del dolo, la malversación de fondos, de los lobbys, los negociados. El pueblo, entonces, se convierte en cómplice de los actos delictivos y corruptos de quiénes son sus benefactores con éstas “dádivas”.
Judit, en este texto, nos dice que Dios no aprueba la acción de los que comieron lo prohibido para ellos; por eso recibirán su sanción. Pues, si no hubiera habido una mujer como Judit, es seguro que Dios les hubiera hecho merecedores del avasallamiento de Holofernes, en nombre del Imperio Asirio.
Dios fue misericordioso por mano y acción de Judit. Pero, ¿Acaso existe en el Perú alguna Judit? ¿De la piedad e integridad de esta mujer? ¡DIFÍCIL! No hay una mujer que se haya levantado para reclamar los actos injustos, ¡En nombre de Dios! Ni que señale con claridad las acciones pecaminosas y lo que se necesita para reparar las faltas.
Me parece que, entonces, las consecuencias serán poco pacíficas y justas. Lo que va a ocurrir, es un enfrentamiento entre los grupos elitistas y las mayorías de pobres. Lo grave, es que aunque se eligieron autoridades con orientación progresista y popular; sin embargo, los grupos elitistas en su afán de controlar el poder los destinos peruanos, están haciendo campaña de desprestigio, sembrando “cucos”, difamando y creando inestabilidad social. ¡ESO ES LETAL! Trae consigo con el tiempo, ¡VIOLENCIA!
A mi juicio, es mejor contribuir todos a mejorar la calidad de vida de todos los peruanos, crear nuevas fuentes de trabajo, promoverle mejoramiento de los servicios básicos donde no lo son o no existen.
Padre Amado, derrama tu Espíritu de Amor, sobre todos los peruanos, para que encuentren el punto de coincidencia que les ayude a buscar soluciones compartidas, razonables y solidarias, donde nadie quede discriminado o marginado. Te lo pido, Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

MI ENCUENTRO CON DIOS: Lo que siembras, cosechas


CARLOS A. SOTO V. 14/01/2012
Durante la semana he experimentado sentimientos encontrados, frente a los hechos que vive la sociedad peruana. Por todos los medios he buscado una respuesta en la que Dios nos ayude, a mejorar las condiciones de vida. Fue entonces, así que me dirigí a Dios, diciendo:
Padre amado, nos has creado dentro de un marco de amor, paz y justicia; has hecho un escenario tan bello como La Tierra y nos has hecho reyes ahí; pero, por nuestra inconsciencia y egoísmo, hemos establecido diferencias injustas (Gén. 1-6,7). A pesar de todo lo hecho por nosotros, nos has ofrecido una promesa de paz, de amor y de felicidad (Is. 65, 17ss).
Padre Santo, ¡Escúchame! Atiende mi pedido: Que termine la violencia, la injusticia, el egoísmo, toda clase de prejuicios y de perjuicios.
Como si fuera un rayo, obtuve la siguiente respuesta de nuestro Padre Celestial:
“Mi voluntad, siempre la he manifestado y no le han hecho caso; ni siquiera la ecucharon. Han preferido seguir sus impulsos irracionales.
Bien sabes, que es necesario que los gobernantes sean justos y obren de esa manera. Todo el que omite la justicia y equidad, envicia y lleva a la ruina a su pueblo; pues, ¡No tiene autoridad!
El justo, reconoce el derecho de los pobres; más el inmoral, por su ceguera y autismo, abusa de ellos. El justo obra con sabiduría, de manera que es prudente en su proceder; pero, el petulante se fundamenta en la necedad e imprudencia. Los que son prudentes, no se irritan, obran responsablemente y respetan la vida; en cambio, los necios, son violentos y sanguinarios, se dejan llevar por sus pasiones sin temor alguno, despreciando a los demás para conseguir sus propósitos.
Considera que, si un gobernante acepta consejos de los necios, injustos y petulantes; generalmente se ve embaucado y sus decretos se afirman en la mentira y falsedades de estos consejeros; de manera que, sus secretarios aplicarán acciones equivocadas, las que traerán consigo, soluciones engañosas. Estas soluciones, producirán descontento y levantamientos perjudiciales.
Diferentes el gobernante que obra con justicia y tiene el consejo del prudente, del sabio y del humilde; pues, tendrá una administración pura, sin engaños y con soluciones para todos de manera equilibrada. Sabrá entonces, elegir buenos secretarios que aplicarán acciones que beneficien a todos por igual, desterrando las diferencias del pecado de injusticia y darán estabilidad a su gobierno y administración para siempre”.
Dije, entonces, gracias por tu palabra, Padre Santo; pero, ¿Qué hacemos con la violencia delictiva? ¿Cómo nos libramos de los ladrones y asesinos?
Después de un momento de silencio, agregó nuestro Padre, lo siguiente:
“Todo error, causa dolor; toda decisión ejecutada, trae sus consecuencias. Los padres que consienten y no corrigen a sus hijos; tendrán entonces, hombres inicuos, malos, desagradecidos y violentos, que serán la vergüenza de sus padres y el repudio de los pueblos. Lo que han sembrado, eso cosecharán.
Necesitan rehacer sus caminos. Los padres tienen que ser modelos correctos para sus hijos, y; a éstos enderezarlos cuando se extravían, para que sean portadores de paz, tranquilidad y sean las delicias del alma de sus padres y de toda la comunidad.
El que no denuncia los delitos, se hace cómplice y es como el delincuente, porque piensa y siente como éste.
Así pues, encaminen a sus hijos rectamente, alejándolos de la iniquidad y delincuencia; solo así, tendrán paz y ya no habrá dolor y pesar por la violencia”. (Prov. 29)
Padre Amado, derrama tu Espíritu de Amor, sobre todos los padres de la tierra, enséñales a ser padres y que sepan actuar rectamente, para que sus hijos no caigan en el error, en la maldad. Te lo pido, Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

MI ENCUENTRO CON DIOS: Al Señor de la Vida


CARLOS A. SOTO V. 08/01/2012
Esta mañana, un tanto atribulado, por las complicaciones humanas y los compromisos por resolver, encontré motivo suficiente para conversar con nuestro Dios, hallé mi oración del 17/08/2003. Dije así:
Señor, Dios vivo, por tu Palabra te glorifico y bendigo tu Nombre.
Te alabo, Padre Amado. Por tu Palabra quisiera que:
Mi rostro, refleje la paz y el amor como el tuyo;
mi inteligencia, sea tan útil como ha sido, es y será la tuya siempre;
mis pensamientos, sean puros como los tuyos;
mis emociones, sean buenas y santas como las tuyas;
mis ojos vean todo, como los tuyos;
mis labios y boca, se pronuncien y saboreen, como los tuyos;
mis oídos, sepan escuchar como los tuyos;
mi nariz, sepa distinguir los olores como la tuya;
mi corazón, tenga los sentimientos como el tuyo;
mis brazos y manos, hagan obras como las tuyas;
mis piernas y pies, hagan caminos como los tuyos;
mi espíritu, tenga la misma apertura que el tuyo;
mi ser, sea cada vez más semejante a ti;
mi apariencia, sea cada vez más semejante a ti.
Oh, Señor, Padre Amado,
te ruego me ayudes a ser cada día un poco más de ti.
Que anime y consuele a los que lo necesitan;
que conforte y alegre a todos los que te buscan;
que apoye, colabore y participe con todos los que te buscan.
Padre Amado, Señor Jesucristo, Espíritu de Amor.
Dios mío, que tenga tu personalidad,
que progrese en la santidad.
Purifica, Dios mío, mi vida y transfórmala;
moldéala según tu santa voluntad
y sea conforme a tu Plan de Salvación.
¡Bendito seas, Señor de la Vida! ¡Te amo y te adoro, Dios mío!
Te lo pido Padre, en Nombre de nuestro Señor Jesucristo
Amén.

MI ENCUENTRO CON DIOS: Tú tienes Palabra de Vida Eterna


CARLOS A. SOTO V. 07/01/2012
Oh, Señor Padre Santo, esta mañana recordé muchas experiencias, personas y vivencias que me hicieron feliz y también me han causado mucho dolor.
Oh, Señor Padre Amado, si alguna vez he tenido, los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras y el que siembra discordias entre hermanos (Prov. 6, 17-19).
Me pongo delante de ti, primero para pedirte que no tomes en cuenta, lo siguiente:
- Las veces que con mi orgullo y soberbia no he sabido ser leal a ti.
- Las veces que me dejé arrastrar por la pasión desordenada, negando así que tu Espíritu de Amor more en mí.
- Las veces que no supe entender el mensaje que me estabas alcanzando a través de algunos amigos, haciendo mi propio y errado camino.
- Las veces que he tomado decisiones que han afectado y hecho daño a algunas personas y no les pedí perdón.
- Las veces que no he sido honrado por acción, comisión u omisión, postergando la solución de estos actos.
- Las veces que no he sido prudente y sensato al emitir juicios y que tal vez han herido a mi prójimo.
- Las veces que he sido cobarde al no denunciar las situaciones de injusticia, quedándome en silencio o cómodamente.
- Las veces que he sido un calculador en las acciones ejecutadas, humanas o religiosas, solo buscando mi provecho personal.
- Las veces que no he cumplido con los compromisos contraídos, perjudicando a los que confiaron en mi.
En fin, Señor, estas son algunas limitaciones que no me dejan en paz. Siento que mi conciencia está convulsionada por la falta de tranquilidad.
Me pongo delante de ti, Oh Señor Padre Amado, Dios Vivo, me inclino ante ti y así de rodillas te imploro, ¡Escúchame, Señor! ¡Atiende mi oración!
No me abandones, ni olvides tu promesa. No alejes tu rostro de mi (Num. 6, 25). Reconozco mis errores; pero me alegra más y me entusiasma, tu misericordia.
Señor, grande ha sido la más hermosa muestra de amor que me tienes, cuando recuerdo que me has dado la vida y cada día la renuevas y vitalizas (Is. 49, 5-11; Jn. 14, 6).
Reconozco y aplaudo, Señor tus proezas, cuando has apoyado a tu pueblo y te has mostrado a él (Ex.).
Bendigo Señor, la presencia de tu Hijo Jesucristo entre nosotros, que nos ha reconciliado contigo (Is. 9, 6; Lc. 2, 11).
Alabo Señor, que nos hayas enviado a muchos profetas, maestros y siervos tuyos que han modelado con su estilo como podemos hacer tu voluntad y ser siempre leales a ti.
Así es, pues Señor, quisiera decirte tantas, pero tantas cosas y a la vez pedirte me ayudes a resolver todos los problemas y obstáculos que tengo en mi vida. Pero, ¿Sabes? No se por donde empezar. A mi manera de ver las cosas, la principal, es la falta de una fuente de recursos. Tener un puesto de trabajo. Lo pongo a consideración tuya, Señor.
Señor, bien conoces mi manera de sentir y pensar. Sabes bien que guardo en mi corazón y en mi mente. No deseo nada que me aleje de ti. Sólo quiero lo necesario para vivir y poder testimoniar la obra que haces en mí (Prov. 30, 7-9).
No quiero gloria, ni honor, sino solo quiero ser un servidor y colaborador, para los que requieran de mi aporte.
No quiero bienes y poder que sólo destruyen la conciencia; sino los recursos necesarios, para atender a los más humildes de la Tierra y tengan un pan que siempre les alimente.
No quiero nada que rehaga injusto, como muchos la han sido conmigo; porque eso me alejaría de ti.
No quiero aprovecharme y burlarme de nadie, como lo han hecho conmigo hasta destruir mi autovaloración y autoestima, que no me hace ver con claridad, el amor y consideración que me tienes.
Señor, Dios Vivo, eres mi fuente de vida, eres mi consuelo y mi alegría, eres la inspiración de mis actos, eres vida, paz y felicidad, ¡Eres todo para mí!
A veces pienso, Señor, ¿Los demás comprenden este sentir y vivir por ti? ¡No lo sé! Talvez piensen y sientan que es sensiblería o fanatismo, o tal vez ridiculez. ¡No importa! Que piensen lo que quieran, que crean lo que deseen. Lo importante es, ¡Qué vivo y siento que eres todo para mí!
Sólo sé Señor Jesús, que dijiste: “Si puedes creer, el que cree todo le es posible” (Mc. 9, 23).Yo creo Señor, que no tengo alternativa, “sólo tú tienes Palabra de Vida Eterna” (Jn. 6, 68c) Por eso, mi amado Señor, sé y estoy seguro que enjugarás toda lágrima de los ojos y ya no habrá muerte y llanto, clamor y dolor, porque ya pasaron (Ap. 21, 4).
Sí, Señor Amado, considera que necesito renovar cada día tu presencia en mi vida, para producir amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fe, humildad y dominio propio (Gál. 5, 22-23).
Oh Señor, Dios Vivo, me presento ante ti, humildemente, considerando que nuestro Padre Amado nos concederá todo lo que pidamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo (Jn. 16, 23b). Por eso te pido que escuches mi oración y atiendas mi pedido: Atiende mis necesidades básicas, según tu santa voluntad. Amén
Gracias Padre Amado, porque tengo confianza en ti, ya que lo que te pido es según tu voluntad, y; creo que me has y escuchas siempre, de manera que me has concedido lo solicitado.
Amén.

viernes, 6 de enero de 2012

MI ENCUENTRO CON DIOS: Año Nuevo ¿Mito o realidad?

CARLOS A. SOTO V. 01/01/2012

Una cantidad impresionante de jóvenes, hombres y mujeres circulando por las calles, retornando a sus hogares o sus lugares de origen. Por lo general, dando tumbos, apoyándose en parejas, para no caerse. Todos, por causa de estar algo bebidos, embriagados o drogados. Cada uno dando una respuesta al consabido eslogan “Feliz Año Nuevo”. Esperando pues, tener más y mejor suerte que el año anterior. Soñando el logro de sus proyectos y objetivos.
A como de lugar, intentarán lograrlo. Para ello, no hay mejor manera de alcanzarlo que participando de una fiesta con trago y baile, para “estar todo el año alegres”. Por eso se reunieron con sus amigos (as) y, ¡A celebrar se ha dicho!
Otros decidieron tomar por asalto las playas o se fueron de campamento a alguna zona rural, ¿Qué bien? ¡Lo importante es celebrar!
Tanto empeño han puesto, que el fruto de sus ahorros o de la gratificación de sus padres o de ellos mismos, ¡Se la gastaron completita! La quemaron con los fuegos pirotécnicos, el cotillón, la “chela” y el bailongo. Empezaron el 31 de diciembre del 2011 a las 10 u 11 de la noche y terminaron el 1º de enero del 2012, a las 5 o 6 de la mañana, algunos; otros en cambio la siguieron todo el día 1º.
Muchos llegan a sus casas a descansar y recuperarse; otros, van a la playa a seguir la juerga. El objetivo es celebrar o divertirse. También hay quiénes no llegan a sus casas, playas o campamentos; porque, los llevan a las clínicas, hospitales o morgue. ¡Todo por celebrar!
¿Es cierto que es un año nuevo? ¡Sí! Se reinicia el calendario, pero la persona sigue siendo la misma. La persona no cambió nada, ¡Sigue igual! Pues, tiene los mismos problemas, retos, sueños, ambiciones, aspiraciones, etc. Pero, también tiene los bolsillos vacíos, más deudas y no sabe si podrá sobrevivir en Enero. Quizás con su esfuerzo y alguna oportunidad logre sus objetivos; sin embargo, no siempre ocurre así.
Los únicos que se han beneficiado en esta celebración, ¡SON LOS MERCADERES! Ropa interior amarilla, adornos y cuanta chuchería han creado; todo para desplumar a todos los mortales con la “celebración del año nuevo”.
Todos los días ¡Son nuevos! Ninguno es viejo, hasta cuando éste pasó. Por consiguiente, ¿Es verdad que existe un “año nuevo”? ¿Es una promesa o es una realidad el logro de sus proyectos? Pienso que como idea es valorable, pero como realidad es inalcanzable. Sólo es un mito que se ha creado para ¡EXPRIMIR ECONÓMICAMENTE A TODAS LAS PERSONAS! Para abusar de la esperanza y aspiraciones de la gente, para dar rienda suelta al desenfreno y dilapidar lo poco que se tiene de valores y de virtudes.
Como señalara en la reflexión sobre la celebración de la Navidad, el más y único feliz, es Satanás. Con la fiesta y celebración del año nuevo, ha completado el control de los celebrantes festivos; para ello ha utilizado como siempre a los mercaderes y los medios de comunicación (radio, TV, Internet, periódicos, revistas, etc.) Con ellos, controla todo, ¡Hasta las conciencias y voluntades!
Esa es la cruda realidad. Hermanos y amigos, tal vez dirán, ¿Acaso eres un retrógrado, un aguafiestas o un frustrado? ¿No tuviste acaso alguna vez una celebración de año nuevo?
Primero, si he celebrado esa esperanza y se las deseo a todos por igual; pero, ¡Con mesura! Con respeto, dignidad, sin excesos y sin perjuicio familiar.
Segundo, no estoy censurando que se celebre; lo que estoy manifestando es que hay que saber distinguir a donde orientamos nuestra celebración y nuestra vida. ¡ESO ES LO IMPORTANTE!
¿Quiere Dios que celebremos momentos en nuestra vida? ¡SI! Él mismo ha instituido días y momentos de celebración. En dichas celebraciones se han formulado ritos especiales, que van desde el alimento, la bebida, la danza, la oración, el diálogo. En estas celebraciones, en ningún momento, se llega a los excesos que conduzcan al perjuicio y la pérdida de vidas humanas. Veamos algunos ejemplos: La Pascua, la Fiesta de los Panes, La Resurrección de Jesús, el Pentecostés, etc.
Evaluemos, entonces ¿Cómo celebré yo estas fiestas? ¿Fue motivo de un acercamiento sincero a Dios o no? ¿Qué debo hacer para superar en el futuro estas limitaciones o desaciertos? Las respuestas y deseos de enmendar los errores, ponlos delante de Dios. Busca su ayuda y consuelo, para que puedas alcanzar tus objetivos, de acuerdo a su voluntad y lo mejor para ti.
Amén.

MI ENCUENTRO CON DIOS: ¿Qué nos espera en el 2012?

CARLOS A. SOTO V. 31/12/2011

Posiblemente cuando esta reflexión se haya publicado, ya muchos acontecimientos habrán llenado de titulares los periódicos y noticieros de todos los medios de comunicación. Lamento que no haya llegado este mensaje a tiempo a los que debería llegar; sin embargo, aunque tarde, servirá de consuelo y de reflexión para aquellos que Dios quiere que les llegue una palabra de aliento, de consuelo, de esperanza y de amor.
Hoy, se termina un año más del calendario vigente y mañana empieza un nuevo reto con nuevas experiencias, nuevos sueños y aspiraciones. Por eso, tenemos que evaluar lo que ha pasado en estos últimos 365 días, para poder proyectarnos en lo que será el 2012. ¿En qué acertamos y en qué no? ¿Cómo lo logramos? ¿Lo hicimos correcta y honestamente? ¿Por qué no resultaron bien nuestros proyectos? ¿Qué fue lo que impidió su logro? ¿Nosotros u otro agente o motivo causal fue el que lo impidió? Quizás respondiéndonos estas inquietudes, logremos llegar a determinar nuestra situación actual. Pero, ¿De qué nos sirve que lo hagamos? ¡De mucho! Evaluar significa revisar para que mejoremos la situación actual y progresemos hacia el logro de objetivos, que nos hagan más humanos y tengamos mejor calidad de vida.
Ser más humanos, significa mayor solidaridad, fraternidad, comprensión y amistad. Esto representa tener la capacidad recompartir la vida con los demás, sin envidias, celos, injusticias, discriminaciones y violencia. Lograrlo supone, ser colaboradores para que no existan niños y ancianos pidiendo limosna en las calles, evidenciando la incapacidad de la sociedad por evitar estas enfermedades sociales; para que no existan jóvenes y adultos drogándose en la vía pública, exhibiendo la miseria de la degradación humana; para que no se siga viendo más injusticias contra los trabajadores y los más necesitados, mostrando la incapacidad para administrar y conducir a toda la sociedad en bien de todos, y también de hacer justicia; para que no hayan más discriminaciones por raza, credo y pensamiento. Es decir, ser capaces de tener tolerancia, obrar justa, honesta y misericordiosamente.
Tener mejor calidad de vida, significa cuidar y proteger el entorno y el contorno, satisfacer plenamente las necesidades básicas (trabajo, alimento, salud, educación, vestido y vivienda). Debemos entenderlo como una responsabilidad que tenemos todos para con todos. Esta responsabilidad se logra cuando contribuimos y colaboramos para que la sociedad se más y más justa cada día; para que se cuide y preserve la naturaleza, respetando el equilibrio ecológico; para que todos tengamos acceso a los servicios básicos vitales (luz, agua, desagüe y comunicación); para que todos tengamos un trabajo digno, como fuente de ingresos que ayude a la satisfacción de todas las necesidades básicas.
Se han hecho muchos comentarios en los últimos meses acerca del fin del mundo en el 2012. Para eso, se han insistido con mayor énfasis en dos fuentes: El Calendario Maya y las Predicciones de Nostradamus. Cabe hacernos unas preguntas, ¿Esto es de Dios? ¡Son profecías divinas? ¡NO!
Si leemos en Mateo 24, 1-36, la lección que podemos tener es, “¿Cuándo ocurrirá?” y “… día y hora… nadie lo sabe… Solamente lo sabe el Padre”. Entonces, ¿Para qué tanto adelanto de juicios, amedrentamientos, supuestos y temores? ¡DIOS PADRE TIENE LA ÚLTIMA PALABRA!
Ahora bien, existen signos, hechos y acontecimientos que hacen suponer, ¡El final! Por la aproximación a lo señalado en la Sagrada Escritura; sin embargo, son solo elementos que van certificando lo anunciado. En éste contexto, es necesario tomar en cuenta que si continuamos destruyéndonos con la infidelidad a Dios, injusticias, contaminación ambiental y violencia; con todo esto, estamos acelerando el final, ¡LA DESTRUCCIÓN DEL PLANETA!
Innegablemente, estos signos son y están ahí. ¿Qué hacemos para evitarlos? ¡NADA! Los primeros en continuar destruyendo todo, ¡Son los poderosos económica y políticamente en el mundo! Pues, sus negocios y empresas siguen certificando el aceleramiento de la destrucción global. Para hacer creer, éstos, que son defensores del planeta y están en contra del calentamiento global, le exigen a sus gobernantes que cuiden sus territorios nacionales; propician se exija el cuidado y protección de la selva amazónica y los territorios latinoamericanos; pero, siguen promoviendo, contradictoriamente, la extracción de recursos naturales, tales como minerales y madera, entre otros.
Los demás, somos consumidores de productos nocivos y destructores ecológicos, tales como los aerosoles que eliminan la capa de ozono, por el uso descontrolado de los carbones en dichos envases; las drogas, como la coca que para su cultivo y producción se tala descontroladamente la selva y se contamina con los ácidos e hidrocarburos la flora y fauna de esos territorios, y; la quema excedida de hidrocarburos por la proliferación de vehículos con motores diesel de uso de combustibles con alto contenido de plomo.
En este contexto, los poderosos económica y políticamente, han estado financiando proyectos inter-espaciales en la búsqueda de nuevos planetas o satélites para tener un lugar donde vivir, luego de la destrucción de la Tierra. Éstos, lo que no han comprendido aún y no lo entenderán, por su ceguera, ambición, egoísmo y absoluta inconsciencia es que lo señalado por Lucas 17, 26-27, no será fácil determinar el momento para poder “salvarse del final del planeta”; además, hay que considerar lo que agrega el mismo Lucas en el capítulo 17, 30-36, el que trate de conservar su vida, “la perderá”; eso, sin contar que de dos que estén juntos, “uno será tomado y el otro dejado”. ¿Acaso piensan los poderosos que Dios Padre los va a elegir a ellos? ¿Cuál es el mérito que tienen para tal privilegio? ¿Han sido justos, honestos y leales a la voluntad de Dios Padre? ¡TIENEN MUCHO QUE RESPONDER Y RENDIR CUENTAS!
Como ven, queridos hermanos y amigos, es importante que evaluemos lo que hicimos o no en el 2011, para hacer el propósito de corregir lo que hemos hecho mal y hemos fallado, en el 2012. Sólo así aseguramos superar el final de los tiempos.
Necesitamos asegurar nuestra fidelidad a Dios, siguiendo el camino de Jesús y haciendo la voluntad de Dios Vivo.
Necesitamos asegurar trabajo y alimento para todos los humanos, sin distinción alguna.
Necesitamos asegurar igualdad de trato y respeto a la dignidad humana desde el recién nacido hasta el que está en su lecho de muerte.
Necesitamos asegurar bienestar para todos sin discriminación de ninguna índole, sin engaños o estafas.
Con lo dicho, hermanos y amigos, oremos para que con sinceridad logremos que Dios nos ayude a reparar y enmendar todo el daño causado, y; nos ayude seguir perseverando y manteniendo las buenas causas y el bien común. Hagámoslo en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

MI ENCUENTRO CON DIOS: ¿Celebraste el nacimiento del Hijo de Dios o te celebraste a ti?

CARLOS A. SOTO V. 25/12/2011

No todo es alegría, gozo, felicidad o diversión. También hay tristeza, pesar, dolor, sufrimiento o tensión. ¿Por qué? No sabemos celebrar. La Navidad, el nacimiento del Hijo de Dios, se ha convertido en, ¡UN VULGAR NEGOCIO! Donde el beneficiado es el discípulo y seguidor de Satanás.
¿Por qué manifiesto esto? No es un secreto que todos los mercaderes han corrompido a todas las sociedades con sus procedimientos. En ésta era, sobre todo, el mercantilismo moderno, llamado “marketing”, sigue siendo lo mismo como a través de la historia de la humanidad: Un mecanismo de usura, de beneficios y de utilidad solo para el mercader.
Es por esa razón que afirmo, es el negocio de Satanás. Cabe preguntarnos, entonces, ¿Cuál es el beneficio del Maligno? La Historia Bíblica nos refiere que el enemigo del Hijo de Dios, es Satanás (el ángel caído); es éste quien se beneficia al no rendirse culto a Jesús, el Hijo Amado de Dios, porque toda la atención está en “Santa Claus”, “Papa Noel”, “San Nicolás”, “El árbol”, “los regalos”, “la celebración”, “la cena”, “el panetón”, “el chocolate”, “el pavo”, “el lechón”, etc. ¿Dónde está el mensaje de la alegría del Nacimiento del Salvador de la Humanidad? ¿En qué momento los medios de comunicación han transmitido el mensaje esencial de lo que pasó en Belén hace más de 2000 años? ¿Cuál es la oración, la alabanza, la acción que como pueblo se ha hecho durante esta “celebración navideña”? ¿Serán acaso las “chocolatadas” o el reparto de juguetes y “ropa usada” entre los pobres? O tal vez, ¿Será el aguinaldo, la canasta de víveres, el intercambio de regalos o la cantidad de alcohol consumido hasta perder la razón o la vida?
Como podemos apreciar, en todas estas acciones, ¡NO ESTÁ JESÚS! Es más, ahora la Misa de Gallo, se celebra a las 8.00 o 9.00 de la noche del 24 de Diciembre. Antes se hacía entre las 11.00 de la noche del mismo 24 y las primeras horas del día 25. ¿Por qué hoy se cambió ese horario? Para dar rienda suelta a lo banal, lo bacanal, lo lujurioso; es decir, para dar culto a dioses paganos. Así se rinde culto al hedonismo, a Baco, a la gula. Con esta actitud, se ha paganizado el culto a Dios.
Quizás, para muchos, soy exagerado, radical o tal vez un resentido, que emite un juicio no razonablemente humano. La realidad es que no se trata de justificar o disimular las pasiones o intereses personales, grupales o humanos; sino se trata de lo verdadero, veraz, correcto y justo; el mensaje de Cristo y la volunta de de Dios es esto. Lo otro está ligado a la mentira, el engaño, el disfraz, la careta, la justificación. Por consiguiente, la celebración actual de la Navidad es, ¡Sólo negocio! Ya se perdió la esencia del mensaje, de la buena noticia: ¡HA NACIDO EL SALVADOR!
Ahora bien, si se ha paganizado el culto a Dios, ¿A quién celebramos con este estilo de “Navidad”? ¡Al Maligno! Él es el único feliz, porque no se centra la atención y el culoten el Hijo de Dios, sino que se distrae en otro lado la atención. Con ello, todos los que celebran la “Navidad” al más, mejor y puro estilo actual, no son motivo de preocupación de Satanás, pues, ¡Ya los tiene en su poder! Los está controlando y los domina a su antojo. Con ello tiene el control del mundo.
En este contexto, ¿Hay cristianos? ¿Dónde están? ¡Sí hay cristianos! Son pocos, pero hay; ellos están en el anonimato, en las catacumbas. Los cristianos están silenciados, no se les escucha ni se les presta atención. Hacerlo significa, “ir contra la corriente”, “contra el pueblo” o “contra la opinión general”. Para la generalidad de personas, informados y conocedores o no de la Palabra de Dios, es más fácil “seguir la corriente” para “no tener o crear problemas”.
Lamentablemente, adoptar la actitud del avestruz, ¡No salva! Es solo esconder la cabeza y el cuerpo ahí está, visible, ante lo evidente. Esta actitud es “TIBIA” y es la que por lo general se acepta y adopta para no tener que enfrentar lo que Jesús de Nazaret enfrentó: Muerte en la cruz.
La actitud tibia beneficia al Maligno, porque su reino está vigente y no se ve amenazado. Sin embargo, ¿Qué ocurriría si la Navidad se centrara en el Salvador del Mundo? ¿Qué pasaría si el mensaje cristiano llegara nítido a todos y éstos lo aceptaran con toda profundidad en sus vidas, desterrando cualquier influencia del Maligno? ¡Hummmmmmmmm! Eso sería letal para el Maligno; pues, perseguiría a los cristianos mas representativos, los acosaría, los acusaría, les crearía mala fama con una serie de difamaciones y con ello les crearía una situación controversial; por ende, habrían muchos mártires. Con esto se generaría la precipitación del reinado del Maligno. ¡Su fin! Dios Padre tomaría cartas en el asunto y Jesús establecería su Reino.
Como se puede observar, se necesita mucha lucidez y discernimiento para enfrentar la situación actual y tomar partido: O celebramos correcta y verdaderamente el Nacimiento del Salvador, del Hijo Amado de Dios; o nos dejamos seducir por la propaganda y los placeres del mundo. ¡Esa es la cuestión! ¡TENEMOS QUE DECIDIRNOS1
¿Cómo celebraste la Navidad este año? ¿Cuánto de recursos y tiempo invertiste en el Reino de Dios o quizás lo invertiste en “regalos”, “festidanzas”, “comilona y bebilona”? ¿Compartiste un momento con los más necesitados? ¿Cómo lo hiciste? ¿A cuántos ayudaste a mejorar su condición actual de necesidad por una mejor calidad de vida? ¡Responde y tendrás tu premio!
O eres de Dios o no lo eres. Si tu evaluación no sale a favor del Reino de Dios, es mejor que empieces por tener la disposición y voluntad de acercarte a Jesucristo, para que ayude y te salve. Pídele al Espíritu de Amor que te ilumine y guíe, de manera que descubras el Camino de Salvación. Jesús te va a ayudar.
Amén.