jueves, 14 de febrero de 2013

Asociaciones comunes y utilitarias


REFLEXIONES
Carlos A. Soto Vásquez 10//02/2013
Dice el Libro Eclo. 20, 28: “El fin del embustero es la deshonra, y lleva siempre encima su deshonor”
Esta recomendación es una sentencia bíblica, que tiene como objeto un valor moral, al que es invitado a participar, ¡TODO SER HUMANO!
Hoy sin embargo, aún cuando desde hace siglos existe esa recomendación, la mayor parte de las actividades políticas y los altos funcionarios son señalados clara y taxativamente de MENTIROSOS, CORRUPTOS, LADRONES u otra acusación.
Lo vergonzoso es, que si bien se los señala o acusa de actos ilícitos o delictivos, de flagrantes engaños u otros; sin embargo, se les reelige a ellos o a alguien de su agrupación política que directa o indirectamente están comprometidos con los ilícitos que les son atribuidos. Para seguir en esa espiral de vicio y delito, los personajes reelegidos o los miembros de su agrupación que asumen la confianza de ser elegidos autoridades, nuevamente son cuestionados, son investigados y hasta producen indignación popular.
Lo que nos llama la atención, es que aún cuando son cuestionados, tienen la osadía de presentar propuestas, hacer comentarios, emitir opiniones y hasta liderar causas, posturas o tendencias de protestas moralistas. Lo repudiable es, que existen ciudadanos que escuchan a los embusteros, atienden a los corruptos, aplauden a ladrones, ¿Es correcto escuchar, atender, seguir y hasta celebrar las acciones de estos personajes inmorales? ¡NO! En la jurisprudencia existe la “asociación ilícita para delinquir”, en las ciencias de la salud mental existe la “identificación entre pares”, y; en la moral cristiana existe la “identificación entre los pecadores”.
No podemos negar que todos tienen la oportunidad de rectificar y corregir sus errores. Pero lo que usualmente ocurre, es que NUNCA SE REPARA LOS DAÑOS Y PERJUICIOS ocasionados. La población no puede ser ajena a ese hecho de que NO PUEDE SER CÓMPLICE DE LA IMPUNIDAD.
Podemos darnos cuenta de que se ha perdido el sentido de la honestidad, el valor de la honradez, la limpia y transparente honorabilidad. Todo eso parece un conjunto de principios que existieron en épocas remotas y que hoy son cavernarias,”fuera de onda”, “pasadas de moda”, entre otras apreciaciones. Aunque se me catalogue como cavernario o fuera de época, debo señalar que resulta recusable que la prensa escrita y radiotelevisada, sin escrúpulo alguno les otorgue espacio, tribuna y hasta el privilegio de grandes titulares a personajes siniestros. Los periodistas tienen la noble misión de ser mensajeros de buenas y malas noticias. Es la tarea de los ángeles divinos; sin embargo, amparándose en el principio de la libertad de expresión, haciendo uso inadecuado de él, destacan a los delitos como paradigmas a seguir, por su persistencia en esos moldes y actos. No se conoce que empleen un uso adecuado de la información, para informar con veracidad, educar en torno a lo ocurrido y orientar sin intereses ocultos y tendenciosos como suelen hacerlo últimamente.
Los deshonestos, los estafadores, los ladrones y hasta los asesinos, son distinguidos por la prensa en grandes titulares, al punto de ser señalados no precisamente como motivo de escándalo, sino como tipologías paradigmáticas que modelan y moldean las conciencias y conductas de los jóvenes y los adolescentes. Como evidencia de esto tenemos, el conjunto de Congresistas, autoridades y funcionarios, que han venido delinquiendo en el ejercicio de sus funciones, haciendo un mal uso de sus atribuciones, los que por la presión popular son sancionados… Pero, siguen apareciendo otros casos y se sigue en lo mismo. Gran responsabilidad tienen los partidos políticos de tener entre sus filas personajes de oscuras y tan cuestionables vicios.
Por otro lado, observamos que constantemente aparecen casos de corrupción y de delitos cometidos por miembros de la Policía Nacional, pero en lugar de corregirse y sancionarse como corresponde, dado que el pueblo es el que les ha entregado el uniforme, el arma y los honorarios, entre los mismos efectivos, haciendo un mal uso del “espíritu de cuerpo”, se ocultan los delitos o se defiende lo indefendible, dejando un sin sabor en la ciudadanía y genera una mayor desconfianza en ésta institución.
También tenemos, a los personajes de la farándula, cuyos principios morales, estriban en la promiscuidad sexual, en el consumo de alucinógenos, en la infidelidad conyugal, en el insulto, en la envidia, en la bajeza y vulgar expresión de lo que significa el arte escénico, en las canciones y música que expresan desvalores y agresiones discriminatorias y atentatorias a la dignidad humana, en el exhibicionismo sensualista. Todo este conjunto de conductas y acciones reflejan una tipología que deseduca a los adolescentes y jóvenes, hasta hacerlos proclives a incurrir en el seguimiento de inmoralidades que no tienen nada que ver con la modernidad y el aporte tecnológico e informático.
Tenemos, además, gran cantidad de delincuentes, asesinos, sicarios y otros, que hasta se promocionan a través de las redes sociales “sus servicios”, los que son imitados por otros pares, por el hecho de obtener un beneficio económico. Se emplea y se utiliza de manera escandalosa posbeneficios legales, para delinquir y con ellos se coluden hasta los fiscales y jueces.  Es cierto que debemos respetar las leyes y respetar los derechos humanos y de todos; pero, eso no significa “hacerse de la vista gorda”, poniendo como pretexto que sólo pueden fundar sus juicios y dictámenes legales en lo que las leyes señalan; también tienen criterios, racionalidad y una tradición cultural a la que deben respetar; de no hacerlo, están en contra no solo del estado de derecho, sino de los valores culturales de la  misma sociedad.
Como ven, soy sólo una voz que pretende invitarlos a la reflexión, para mejorar el estándar de vida y no estemos involucrados en actos de complicidad, de los embusteros, ladrones, mentirosos, homicidas y corruptos.
De lo dicho hasta ahora, observamos que lo más notorio es la MENTIRA. Un vicio y pecado utilizado por todos, en mayor o menor dimensión y proporción.. De una u otra manera se utiliza, sea para eximirse de responsabilidad, sea para aparentar algo que no es, sea para hacer una promesa, sea para  engañar en algo que pueda sacar algún provecho, sea para hacer sentir bien a los demás como un elogio, etc. Los  motivos son diversos.
En los últimos tiempos, es mucho más usual y quiénes más la emplean son los dedicados a la política. Sea para hacerse del poder o para cuestionar la gestión de las autoridades de turno. Una forma común es ofrecer las “verdades a medias”; es decir, se dicen afirmaciones incompletas o se realizan denuncias manipuladas. Estas son mentiras en todo el sentido de la palabra; son expresiones engañosas, las que utilizan los políticos para tener notoriedad en la ciudadanía y obtener el beneficio pretendido.
Son los medios de comunicación social, con su intervención, quiénes hacen que las formas y estilos de conducta viciados de los políticos, los deshonestos, los estafadores, los ladrones, los mentirosos y hasta los asesinos sea exaltada, en lugar de su repudio… Y todo, porque utilizan el “estribillo” de turno, sea veraz o “a medias verdades”, con el que se destruyen honras o para dejar flotando en el ambiente la incertidumbre; de manera que, el propósito pactado con los grupos de poder económico, al que representan, alcance sus objetivos.
Me parece pertinente invitar a la ciudadanía, a que por un instante en su agotadora lucha por construir su futuro y el de su familia, evalúen reflexivamente, sin influencias o consignas a quiénes les van a ofrecer su respaldo y apoyo para que dirijan los destinos del país. Hasta ahora, los que han sido autoridades, en mayor o menor proporción han traicionado la confianza en reiteradas ocasiones. Los que se proponen para su reelección, señalan que es necesario contar con “la experiencia”, para evitar errores. Lo deleznable de su argumento, es que son ellos los que vuelven a incurrir en errores, y ¡Mas grave aún! En delitos.
A los que son reelegidos, no les interesa en lo más mínimo el interés nacional. Sólo les interesan sus propósitos personales. Una vez en el poder, se olvidan de los que les apoyaron; éstos son sólo piezas útiles para sus propósitos y proyectos personales. Somos testigos, todos, de que las reuniones que celebran las autoridades elegidas o reelegidas, son para la coordinación correspondiente con los grupos de poder económico. El pobre ciudadano que con su esperanza a cuestas, ya no participa de las reuniones de coordinación; es más, ¡Ya no se le consulta! Los proyectos y las obras, ahora están en manos de los “técnicos”… ¡Ellos si saben de las necesidades del pueblo!
En Eclo. 13, 1. 3. 5., leemos: “El que con pez anda se mancha, y el que trata con soberbios, se hace semejante a ellos… ¿Qué le dará el caldero a la olla? Chocar con ella y quebrarla… Mientras les seas útil se servirá de ti; cuando no valgas nada te abandonará”
Esta es la cuestión. Debemos evaluar con criterio y buen juicio al momento de decidir, quien va a dirigir los destinos nuestros y de nuestros descendientes. Elegir una autoridad, supone tener amplitud de criterio y no solo bastan consignas partidarias. Es determinar el bien común, el beneficio para las grandes mayorías y no sólo para determinado grupo de poder. Lo principal es la honestidad y la verdad, la honradez y transparencia.
Una autoridad corrupta o presuntamente corrupta, ladrona o presuntamente ladrona, ¡NO ES AUTORIDAD! Es un dictador, es un mal modelo, pues merece todo el repudio y rechazo de la ciudadanía. Si es reelegido, a pesar de las presunciones, ¡Ese pueblo se merece los resultados y consecuencias de sus decisiones!
Quien traiciona a un pueblo, es un delincuente, porque ha ido en contra de lo establecido por la ley; además atenta contra las grandes mayorías, que por lo general son los pobres, aprovechándose de su condición de “autoridad”, se enriquece, no desarrolla los proyectos y beneficios para todos, sino sólo para quiénes le ofrecen coimas; también urde y trama el dolo, el engaño, el fraude y los negociados. Es por ello que son y deben ser inelegibles.
Los pueblos y sociedades necesitamos, autoridades dignas y honestas, que no tengan siquiera sospechas de turbidez en sus vidas o gestiones públicas. El sólo hecho de presunción delictiva o de compromiso en acciones dolosas o corruptas, genera desconfianza y si somos sus electores, ¡Somos cómplices del delito!

viernes, 18 de enero de 2013

Jimmy Sabile: ¿Un caso sui géneris o común?


REFLEXIONES
Carlos A. Soto Vásquez 13/01/2013
“No sólo basta ser honesto, sino parecerlo”, esa es la expresión que la corona inglesa emitió, para censurar a una miembro de la corte, por sus actividades y asuntos personales. Hoy en día deberíamos decir: “No sólo basta parecer honesto y buena persona, sino serlo”. Considerando la revelación que se ha hecho de las prácticas de abuso sexual realizadas por Jimmy Sabile, aquél famoso presentador inglés, que dicho sea de paso, la misma corona inglesa, le concedió el Título de Sir.
Personajes tan hipócritas y maquillados por la prensa, así como los medios de comunicación para lograr la audiencia, el beneficio económico, político, pero también tan siniestros, por sus arrebatos y bajas pasiones, que lo único que buscan es mantener el poder y controlar su entorno y al mundo.
En el mundo de hoy se han ido conociendo diversos casos. Eso sólo es la punta del iceberg. De hecho, a lo largo de la historia se ha asociado al poder político con el sexo; de igual manera, a los propietarios de los medios de comunicación, los protagonistas de las pantallas televisivas y el ecran del 7º Arte, con el sexo y las drogas. Esto nos revela que son sólo una cáscara de huevo podrido para la sociedad. En el mundo de hoy no se trata de ser “moderno”, “cibernético”, “actualizado” o “de avanzada”, para ser ecuánimes y respetuosos del orden y el derecho de todos, así como de las responsabilidades para la convivencia en cualquier sociedad. Lo lamentables que tenemos que convivir con este tipo de monstruos, como Sabile.
Para el mundo de hoy, resultan repulsivos y condenables los abusos de Sabile. Esto porque se han revelado esas acciones cavernarias y de poco control y  autodominio humano; sin embargo, lo verdaderamente indignante es que toda una institución, como la BBC de Londres conocía de esa ignominiosa costumbre de Sabile,  ¡Y no hicieron nada! Han sido cómplices de esos vejámenes. Ellos conocían de esas bajezas y se quedaron en silencio. Sólo les interesó mantener a un personaje tan famoso para obtener beneficios económicos, controlar al pueblo británico y desinformarlo de su verdadera situación. ¿Se puede tener confianza en el tipo de comunicación, los contenidos y el nivel de credibilidad en una empresa comunicadora como la  BBC de Londres, después de conocerse éstos hechos?
Lo inmoral de una sociedad, no sólo está en los actos recusables que sus miembros puedan cometer, sino que dichos actos no se resuelvan, solucionen y sancionen oportunamente.
El símbolo de las comunicaciones para la sociedad británica, ha sido la BBC de Londres y a su vez, ha sido el orgullo de la corona británica. Conocidos los hechos de abuso sexual cometidos por Sabile, tenemos que elevar nuestra voz de protesta y censura, por la falta de conciencia moral y de respeto a la dignidad humana, en la que dicha institución ha silenciado y ocultado, de manera cómplice, por su afán mercantilista y de poder. Al parecer, ellos han presumido que nunca se iba a revelar o conocer los abusos sexuales y vejámenes cometidos por Sabile.
En los últimos tiempos los escándalos de la corona inglesa, son motivo de titulares y noticias espectaculares; tales como las infidelidades del Príncipe Carlos, el divorcio de éste con Lady Diana, su muerte, las experiencias exhibicionistas de los hijos de Carlos y Diana. Todos estos no son nada en relación a lo repudiable e insano del vil maltrato y perjuicio ocasionado por Sabile a niños, ancianos y personas con deficiencias mentales o discapacidad. Son 217 casos conocidos, ¿Cuántos habrán sido en realidad?
En el caso Sabile, la BBC de Londres ha propiciado con su silencio y complicidad el traspié de la corona inglesa, haber otorgado el Título de Sir a personaje siniestro. Aunque debemos tener en cuenta, que para la corona británica, el fin justifica los medios, como concepción de vida, sino recordemos el otorgamiento de título nobiliario otorgado a Francis Drake, por ser delincuente, por ser asaltante de mar (Corsario); otro, la separación del vínculo eclesial católico para generar su propia estructura eclesial, para justificar un matrimonio  por conveniencia política y económica para la corona inglesa..
Ahora bien, ¿Qué es lo que pasa en o tienen los abusadores sexuales, para vejar sexualmente a niños, ancianos, orates y otros? Partiremos por señalar que, cualquier individuo que no tiene control de sus instintos o pasiones, es un ser que carece de voluntad, de conciencia moral y de respeto a los demás; es decir, un lujurioso. Se trata, sólo de un animal irracional, porque no es capaz de tener dominio de sí mismo; se trata de un ser que pertenece a la condición y carácter físico humano, pero que no tiene salud mental y que requiere urgente ayuda psicológica y tal vez psiquiátrica.
Los casos de abuso y de desorden sexual, hoy en día son muy conocidos y destacados por las noticias; sin embargo, éstos siempre han existido en la historia humana. Por lo general el periodismo y los políticos en estos tiempos, levantan su voz de protesta por las violaciones sexuales de menores de edad. Estas, ¡Siempre existieron!
Claro está, que hoy en día se conocen estos hechos tan repudiables, porque se tiene acceso a la información; pero, desde la antigüedad ha estado presente y coexistido esa inmadura, irreflexiva, inconsciente, inmoral conducta de los sátiros, violadores y sátrapas. Podemos anotar algunos ejemplos, que nos recuerdan la bajeza e inmunda que son en algunos casos, la naturaleza humana. Las orgías imperiales, el exceso lujurioso de las noblezas, los incestos imperiales, la homosexualidad cortesana y otros.
Todo exceso o mal uso de la sexualidad, conlleva al vicio, y éste conduce al  envilecimiento. Este proceso es común en toda sociedad que ignora o no toma en cuenta los valores humanos, para dejarse influir y enfocar su atención en la practicidad vital. Ésta praxis vital, les lleva al hedonismo, porque dan rienda suelta a los placeres; los que se incrementan en la medida en que se dejan arrastrar por los instintos. Predomina en éstos, su cerebro remoto (el cerebelo), ahí se concentran los instintos primigenios de la humanidad.
El ser humano, es tal, si tiene claro y es consciente de que en él existen todas las potencialidades para alcanzar y lograr las más virtuosas de las personalidades, o todo lo contrario, para sucumbir en el más hondo de los vicios a que se deje influir,.alcanzando una personalidad viciosa
Como tal, es importante saber, queso bien  tiene esas potencialidades, también tiene dos elementos potenciales inherentes al ser humano, los que son verdaderamente importantes, cuya esencia permite que éste pueda ejercer el control, el dominio o por lo menos sea capaz de buscar ayuda; nos referimos a: 1) La inteligencia, la que puede ser cognoscitiva y emocional. 2) El Espíritu, que se refiere a la conciencia moral.
El primero, facilita la adquisición de información, la aprehensión de los datos y el razonamiento de y sobre los mismos, que le ayudarán en su conducción personal del ser humano, destacando sus derechos y obligaciones, sus beneficios y sus responsabilidades; esto significa, sus limitaciones y el respeto a los demás.
El segundo, es el que consigna los niveles de conciencia que se tiene en base a la información y alcances de la anterior, en relación a los valores humanos. Éstos incidirán en el perfilamiento de la calidad de ser humano que se está consolidando, que puede oscilar entre individuo, hombre, humano o persona, sin distinción de género.
Hoy en día, a pesar de tenerse acceso a la información, seguimos con el problema del incremento de abusos sexuales, de adicciones diversas, de cleptomanías, mitomanías y otros. El asunto reside en que se ha dejado de lado la formación y educación, en y de valores; porque, se ha ido destruyendo de manera progresiva a la familia, hasta distorsionar lo que son las relaciones familiares.
Se ha dado énfasis a la libertad de elección vital, de manera que ha devenido en libertinaje sexual; asimismo, se ha enfatizado en la promoción de los derechos de la mujer, que son importantes por cierto, pero que ha devenido de igual manera en el libertinaje sexual.
Es mucho más fácil hoy en día la unión sexual por accidente, por conveniencia o circunstanciales, que no son en nada responsables, sino al contrario. Estas uniones sexuales, se realizan en cualquier momento, lugar o condición, sin ningún vínculo, afecto, compromiso o responsabilidad. Bajo ésta diagnosis y este horizonte que se está construyendo, la familia como célula social, ¡Ha fenecido! Algunos pretenden justificar la existencia o la modificación del sentido y el espíritu de lo que es la familia, sólo que si dejamos que esas justificaciones pervivan o sean validadas, tendremos que admitir el relativismo de todo lo existente, y esto daría como consecuencia que mientras para unos el estado, la sociedad, el derecho, el deber tiene una significación; para otros, en cambio,  tiene otro sentido y significado.
Otro asunto que tenemos que evaluar, es el rol de los padres de familia. Éstos no asumen responsablemente la función ineludible que tienen, al momento en que directamente con sus parejas decidieron unirse sexualmente, comprometiéndose con el cuidado, la protección, la educación y formación de los hijos.
En suma, se trata de un cúmulo de cuestiones que se han obviado dejando a la deriva en muchos casos, a individuos que terminan siendo como Sabile, enfermos de lujuria.
Necesitamos ser más aprehensivos en la vida. Cada acción humana, nos instruye en lo que construye y edifica a la humanidad; así como también, lo que la destruye, la desnaturaliza haciéndola inhumana.
Tenemos finalmente que considerar, que no es suficiente tener medios económicos o carecer de ellos, tener poder o no, ser exitoso y famoso o no, para tener la calidad de persona humana. Esta se tiene sólo por tener bien cimentados los valores, sabiendo evidenciarlos en todo momento. Una sociedad es mejor que la otra, no por tener más bienes económicos y toda la ciencia, tecnología, industria existente, sino cuando se tiene calidad de personas humanas que la compone.
Busquemos y aspiremos, pues al reordenamiento de nuestras vidas, si deseamos tener personas humanas con salud mental y no personajes lascivos y siniestros como Jimmy Sabile.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Caminando por un hilo


REFLEXIONES
Carlos A. Soto Vásquez 16/12/2012
Resulta difícil pronunciarse acerca de los acontecimientos, actitudes y sobre los vaticinios sobre el porvenir mundial.
Hay opiniones encontradas. La situación actual nos revela cada vez una mayor denigración humana. Somos testigos de un aumento del deterioro del espíritu humano. El incremento de la violencia en el mundo, nos asombra y nos indigna. Hoy es frecuente ver matar a personas a sangre fría; por las razones que sean. Es usual, asesinar por robo, por ser considerados testigos, por encargo o por simple rencilla.
¿Qué está pasando en la humanidad? ¿Hemos dejado de ser humanos para convertirnos en bestias?
En mi modesta opinión, la situación de hoy, es una consecuencia de una serie de cuestiones mal enfocadas o llevadas. Así tenemos la permisividad de actos violentos o agresivos que se iniciaron ayer y se ha dejado pasar y crecer, sin ningún control. Esta violencia ya fue anunciada hace siglos. Se han producido casos y sucesos con ese carácter en muchos momentos de la historia humana; sin embargo, no se ha aprendido la lección, o quizás, no se han tomado las precauciones del caso.
Los anuncios bíblicos, nos han referido el agravante y deterioro de la naturaleza humana, si es que los humanos nos distanciamos de los principios éticos (religiosos). La historia nos ha mostrado las crisis y decadencias de los diversos imperios humanos (Persia, Babilonia, Egipto, Roma, Napoleónico, Otomano, Inglés, Japonés, Inca, etc.)
Todos los imperios, han envanecido su autoestima con el crecimiento económico y bienestar inherente, que trae consigo el uso y abuso de la diversión y los placebos que han tenido, para hacer gala y demostrar el poder económico logrado, evidenciando los signos exteriores de riqueza. Aunque cause malestar, conviene señalar las referencias históricas, como recordatorios de nuestra falta de tino, para no repetir los mismos errores históricos.
Todas las sociedades que hemos mencionado, han sucumbido por su propia  autodestrucción. Ellas han partido de la bonanza económica de los que tienen el poder. Ese poder económico, estimuló el CONSUMISMO. Las formas más  usuales de consumismo, son el abuso de comida y bebidas alcohólicas. Luego le ha seguido la diversión, tales como las fiestas, las reuniones, el sensualismo y el abuso del sexo.
Esta tendencia se acrecienta y hace que la gente cada vez más busque “nuevas experiencias”, para seguir demostrando su poder. Dentro de esas nuevas formas, que desde luego van más allá de lo ya mencionado, sigue el tabaco y otros excitantes, tales como los estupefacientes y toda clase de sustancias alucinógenas.
Este consumo se incrementa cada vez más, por ser sustancias adictivas, por cuyo abuso propenden al deterioro de la racionalidad humana. Al respecto, existen innumerables estudios que confirman lo dicho. Sin embargo, la sociedad occidental, es una defensora del PRINCIPIO DE LA LIBERTAD en todos sus extremos. Esto, sin duda es positivo, pero, lo preocupante es que también Occidente ha contribuido al deterioro humano, por ser permisiva al no establecer parámetros entre lo que significa LIBERTAD y lo que se ejecuta de manera LIBERTINA, descuidando el autocontrol, de ésta.
El consumismo de sustancias adictivas, degeneran un sinnúmero de signos vitales humanos. Así por ejemplo, la capacidad racional, la voluntad, el autocontrol, la genética, etc. Todas estas afecciones, hacen que la prole, como heredera tenga limitaciones como consecuencia de la drogo-dependencia, se generen efectos de hiperactividad y tantas otras secuelas.
¿Estas afecciones son directas? En algunos casos, ¡Si! En otras se van constituyendo en una genética generacional.
En los sucesos ocurridos recientemente en los Estados Unidos, como la matanza de Newtown, Conneticut, evidencian la crisis que traviesa la sociedad norteamericana. Es conocido el alto índice de psicopatía y paranoia, como consecuencia de las diferentes experiencias y excesos que dicha sociedad voluntariamente o no protege, fundamentado por la libertad, como principio; el que se ha ido transformando en un profundo libertinaje.
Todos hemos escuchado y las informaciones estadísticas reflejan el alto índice de consumo de sustancias alucinógenas, de diverso tipo. Esta es una cuestión, que se viene desarrollando con o sin la legalidad y que desde luego está generando la autodestrucción de su propia sociedad. Lo lamentable, es que so pretexto de libertad, se admiten y se dejan seguir adelante tantos excesos, como la tenencia de armas, el consumo descontrolado de bebidas alcohólicas y los mismos alucinógenos que señalamos, entre otros.
Hace poco más de un año, un norteamericano me dijo: “El problema es que en el mismo Congreso, se debate tanto sobre el consumo de drogas, pero en el fondo no se quiere resolver el problema y después se envía a los Marines para que resuelvan el problema generado por los mismos políticos…” Esta expresión desnuda la situación que enfrentan.
Los peruanos, no somos ajenos a ello, porque se está cada vez más complejizando la sociedad, con signos visibles de violencia, con la presencia de sicarios.
Nadie en su sano juicio, mata a otro. Necesariamente tiene que haber consumido algún estimulante para ello.
Ahora bien, ¿Qué tiene que ver esto con el final de los tiempos? En principio, la destrucción del planeta o del universo, o todo lo conocido,  ¡NO HAY FECHA POSIBLE! Nadie sabe a ciencia cierta el momento. Pero lo que si podemos destacar es que, en la medida en que vamos destruyendo la ecología, se contamina el medio ambiente, se estimula la drogo-dependencia del hombre; es lógico conocer el final. LA AUTODESTRUCCIÓN HUMANA.
Por otro lado, se tiene que so pretexto de LIBERTAD, se ha ido generando padres de familia permisivos; los que no saben educar en valores a sus hijos, de manera que éstos son incapaces de respetar al otro.
Sólo se toma conciencia de ese craso error, cuando se tienen adolescentes-sicarios, adolescentes-delincuentes, porque cuestionan nuestra sensibilidad humana. En este sentido, es importante tener medidas y soluciones equilibradas.
Es justo enseñar y darles a conocer a los menores y adolescentes sus derechos; pero, también es importante establecer sus responsabilidades. Enfatizar en uno de ellos, es desequilibrar la  formación del nuevo ciudadano.
Por consiguiente, si no reorientamos nuestros objetivos, nuestras preferencias e intereses; así como, si no priorizamos nuestra vida en valores humanos, lo que tendremos finalmente, será en forma efectiva, ¡LA AUTODESTRUCCIÓN HUMANA!
Sin la presencia humana, no tiene sentido la vida. Deja de ser la esencia y la razón de ser de las cosas, del cosmos y del espíritu. Cuestiones inherentes al quehacer más consistente de la humanidad, la naturaleza y Dios.
Amigos, es tiempo de reconvenir nuestra praxis vital para el mejor horizonte y futuro de las nuevas generaciones.
                                                                                      

¿A quién donamos nuestra ayuda?


REFLEXIONES
Carlos A. Soto Vásquez 09/12/2012
Cada día tenemos sorpresas que nos llevan a revisar nuestra vida. Son tan grandes, que generalmente cuestionan nuestra vida, por lo extremas que son. En unos casos, por la indignación que producen y en otros por lo complejo del sentir humano.
La ciudadanía se conmovió con la problemática del ”niño mariposa”. Su situación motivó una cruzada de apoyo increíble. Si observamos el  aporte que recibió este pequeño, ¡Es asombroso! Sólo él ha logrado reunir el 10% del total obtenido en la última Teletón.
Sí se hubiera puesto el mismo énfasis para apoyar la situación de los demás niños con discapacidad o casos especiales, estoy seguro que el aporte sería ejemplar y se podría atender convenientemente a todos los niños que requieren ayuda.
Si el énfasis fuera que cada niño con discapacidad o caso especial, debe ser apoyado, entonces se podría reunir mil veces más lo recaudado en la última Teletón.
Pero, ¿Por qué no se ha logrado mayor recaudación en la última Teletón? Explicaciones, hay muchas. Cada una ofrece una justificación. Me limitaré a reflexionar solo dos cuestiones al respecto: ¿Orientamos correctamente nuestra ayuda, al que lo solicita? ¿Ofrecemos un reporte del uso que se le ha dado a los donativos?
En cuanto a la primera interrogante, observo diariamente en todos sitios, lugares, calles, carreteras, ciudades, caminos, locales, etc., gente que pide ayuda, de una u otra manera. Por uno u otro motivo. No es de mi interés explicar si los solicitantes de ayuda, ¿Verdaderamente lo necesitan o no? Lo que en realidad me interesa evaluar, es apreciar la generosidad de los que ayudan y ofrecen su apoyo de manera desinteresada.
Esta generosidad, nos demuestra el valor ético y el amor profundo de los donantes. Esta virtud evidencia que aún pervive esencialmente el espíritu de solidaridad entre los humanos.
Lo que resulta preocupante, sin embargo, es que el problema de necesidad sigue y se incrementa día a día. Ayer hubieron cien pidiendo y clamando ayuda. Hoy hay cientos de miles pidiendo lo mismo y en muchos casos siguen los mismos a los que se les ayudó ayer. Los que pidieron ayuda ayer, ¿Superaron el problema? ¡No lo sabemos!
Se trata de una cadena sin fin, que no elimina eslabones, sino, al contrario, ¡Aumentan eslabones! Como podemos apreciar en el caso de los padres del “niño mariposa”, que le dan un mal uso a la generosidad de los “buen Samaritanos”. Con actitudes como éstas, se siembra la desconfianza entre los generosos donantes. Desde que mi memoria me alcanza información, hace más de medio siglo, he sido testigo de cómo se les ha ofrecido ayuda a mucha gente. Éstos, de una manera u otra, sólo se aprovecharon de la “buena fe” de los donantes, porque he visto el mal uso que le han dado a las donaciones.
Los padres del “niño mariposa”, han puesto en evidencia una vieja práctica, que ha estado sumida en el silencio y oculta bajo siete llaves; pero, que es usual en los familiares del necesitado. ¡Es lamentable! Pero, esa es la realidad.
En la segunda interrogante, que desde luego va íntimamente ligada a la primera. Es, sin embargo, mucho más compleja. ¿Por qué? Pues en materia de ayuda benéfica, no sólo se trata de beneficiarios individuales, sino que también existen beneficiarios colectivos a los que se les socorre a través de instituciones públicas o privadas.
Casi todo el año se realizan colectas por una u otra institución. Para su realización se compromete la participación de escolares y personas de bien. Se señalan días y horas para la campaña de las colectas; inclusive se hace tal propaganda que involucra a los medios de comunicación social, de todas las formas posibles, para sensibilizar a la población a que ofrezcan sus donativos. Culminada la recaudación y después del período para el que se solicitó, ¿Cuánto se recaudó? ¿En qué se utilizó? ¿A  cuántos se apoyó o atendió?
¡No lo sabemos! Si es que se hizo algún reporte de éstas colectas, ¡Fue tan, pero tan pequeño! Su imperceptibilidad fue notoria.
Esta situación, no sólo genera desconfianza, sino que perjudica a aquellos que verdaderamente requieren de ayuda solidaria.
Lo recientemente descubierto, en la persona de los padres del “niño mariposa”, no debe empañar o negar ayuda y auxilio de los necesitados de apoyo. Lo que  requerimos es contar con un sistema al respecto, un procedimiento que facilite la ayuda e impida el lucro o beneficio inmoral de aquellos que se aprovechan del dolor de familiares o personas necesitadas de apoyo.
Hagamos el bien correctamente todos, tanto los organismos públicos como los privados. Actuemos con transparencia. Si se captan donativos para determinado uso, démosle el fin y destino para el que fue obtenido. Ofrezcamos luego, un reporte del uso que se ha hecho del bien obtenido. A nadie le hace daño ser transparente.
Aprendamos de éstos casos y hagamos el bien corrigiendo los errores y salvando vidas, ¡Sembrando esperanza!

jueves, 6 de diciembre de 2012

Una vida al Servicio de los demás


REFLEXIONES
Carlos A. Soto Vásquez 02/12/2012
Walter, llegó como siempre a visitar a su abuela. La saludó cariñosamente y compartió un buen rato de diálogo ameno y también los alimentos, con los demás familiares presentes.
Eran más o menos las 4 de la tarde y muy cerca de ahí, un grupo de unos seis jóvenes se reunieron para charlar. Su propósito de éstos, era ayudar a los niños del lugar. Estos niños, no tenían auxilio, orientación, ni tampoco atención de sus padres; éstos, sólo los procrearon y los niños se educaron en la calle.
Algunos vecinos, se esforzaban en orientarlos, reunirlos. Hacían lo que podían. Para otros, en cambio, eran un fastidio por sus juegos, su bulliciosa manera de expresarse entre ellos. Sus padres, sólo cumplían con ofrecerles algún alimento y un techo para que duerman. Estos padres no se interesaron en lo más mínimo por el futuro de los niños. La vida los ahogaba. Salían muy temprano a trabajar o ganarse el pan en lo que fuera y los niños quedaban a su suerte.
Los jóvenes se interesaron por integrarse como grupo y hacer algo por los niños. Cuando menos se preocuparon en seguir estimulando los valores entre los niños, para que no caigan en las garras de la delincuencia o del vicio, descubriendo y promoviendo sus capacidades y habilidades.
Walter, como conocía solo de vista a algunos de los jóvenes, se acercó a ellos y al enterarse de lo que éstos jóvenes estaban planeando, se interesó en ayudarlos, ofreciéndose como un colaborador. Su participación fue una decisión en base al deseo de apoyar y atender a los niños en situación de abandono, porque como hemos dicho estaban expuestos a una serie de riesgos y peligros.
Los jóvenes, decidieron buscar ayuda en la sede parroquial. El Párroco, los atendió personalmente y con gentil entusiasmo les procuró la asistencia necesaria. Los jóvenes se reunían con el párroco los días sábados a  las 5 de la tarde, compartían sus conocimientos y planificaban las reuniones de los niños.
Los jóvenes tenían las reuniones con los niños, los domingos a las 10 de la mañana.
Las actividades que los jóvenes que hicieron con los niños, fue ayudarles a través de juegos y dinámicas grupales a que participen en temas comunes, en asuntos religiosos, en mejorar sus tareas escolares; a través de todas estas acciones, les iban estimulando los valores como el respeto a los demás, la participación, se les inculcaba sus derechos y responsabilidades, despertando en ellos sus potencialidades, capacidades, habilidades y destrezas.
El más entusiasta y más querido por los niños, fue Walter, por su entrega y vocación de servicio que evidenciaba.
Lo que más llamó la atención fue, que Walter no tenía recursos económicos fijos, debido a que era un asistente en una imprenta pequeña. Él no tenía más estudios que la Secundaria completa; sin embargo, su habilidad y  creatividad para convocar y dirigir a los niños, era verdaderamente,  ¡Sorprendente!
Pasó el tiempo, los niños se hicieron adolescentes y siguieron la escuela de Walter. Este, en busca de mejores condiciones de vida, tuvo que ir al interior del país, a otra  zona, donde se dedicó a trabajar con otros niños.
Walter, empezó a trabajar en una escuelita unidocente. Con sus ingresos se ayudó para seguir estudios pedagógicos, los que culminó y ha seguido con esa misma mística que despertó en él la vocación y pasión por la docencia.
Han pasado 27 años, desde cuando el grupo al que pertenecía Walter, iniciaron el reto de ofrecer lo mejor que tenían a esos niños en situación de abandono. Hasta que hace unos días atrás me encontré con uno de esos niños –hoy un hombre-, llevando de la mano a un niñito de unos 4 años. Me saludó aquél niñote ayer, presentándome a su hijo. Fue entonces que le dijo a su hijo: “Mira Pepito, gracias a este hermano y a nuestro querido Walter, ¡Nosotros nos salvamos! Por ellos, tu mami y yo te queremos a ti y nos esforzamos por atenderte y quererte. ¡Gracias hermano…”
El niño miró a su padre y como si entendiera la dimensión del mensaje paterno, me dio la mano y luego un efusivo abrazo. Nos despedimos y quedó en mi la imagen viva del gran apoyo que brindó Walter, a estos niños de ayer y hombres y mujeres de hoy. Estos tienen afortunadamente un hogar formado con valores y unidos por un profundo amor filial.
Walter es ahora un maestro, que dedica su vida y tiempo total a sus discípulos, los que por lo general, tiempo después regresan a darle las gracias por sus consejos y orientación en la formación de personalidad, como hombres y mujeres de bien.
Hoy en día la Educación Primaria, necesita de muchos como Walter, con espíritu de servicio, amor, desprendimiento, ingenio, habilidad, creatividad, capacidad y valores, para sembrar esperanza y vida entre los niños, adolescentes y jóvenes.
Es importante, esta historia, porque muchos hombres y mujeres a veces en el anonimato, siembran esperanza para que se destierre la proliferación de personas sin conciencia o con conciencias vacías; lo que hace estéril sus vidas de éstos por la falta de amor, orientación oportuna y de información eficaz. E necesita sembrar simiente en aquellos que serán a futuro LAS PERSONAS HUMANAS con propósitos acordes a la dignidad humana, a la que todos tenemos derecho.
Walter, una vida al servicio de los demás…

Arturo Fernando Rivas Aquino: Artista del Pueblo


REFLEXIONES
Carlos A. Soto Vásquez 30/11/2012
Ayer estuve en una reunión con algunos profesionales del arte. ¿El motivo? La celebración de una Misa en honor al mes del fallecimiento de Arturo Fernando Rivas Aquino,.un artista batallador vital y luchador por promover los más insignes y preclaros horizontes de vocaciones artísticas emergentes.
Rivas Aquino, desarrolló un culto y acción evidente de aquella estrella que tienen los verdaderos artistas; aquellos que no tienen el regalo publicitario de Dalí, o la estirpe arreglada de Szyslo. Rivas  Aquino, tuvo desarrollada aquella vena y sangre de artista que genera escuela, de arraigo que sella espíritus y conciencias artísticas en sus discípulos, de influencia prosélica que despertó y anidó el arte entre sus patrocinados.
¿Quién no ha conocido a Rivas Aquino en las inmediaciones de La Escuela Nacional de Bellas Artes? Por varias décadas, ofreció asesorías, sirvió de consejero, de promotor vocacional de capacitador y orientador en fecundas mentes artísticas del acervo nacional. Tanta ha sido su influencia, que aunque sin título formal, llevó adelante a muchos consagrados profesionales del arte, que en algunos casos de conductas mezquinas, no reconocen que han obtenido su desarrollo y progreso, debido a la terca e indomable postura, así como su persistente manera de calar hondo y despertar la semilla adormecida de artista, hasta hacerla germinar en todos aquellos pupilos; unos gratos y otros  que se hacen los desentendidos.
Tal vez, en éstos últimos, porque se sienten cuestionados por lo que representaba Rivas Aquino, en éstos últimos tiempos para el Arte Peruano y para el Mundo Artístico.
¿Cuál es la esencia del Artista? Se halla en su carácter indomable y fuera de contexto, que irradia la más pura y sublime expresión del mundo, evidenciando y plasmando en su obra expuesta dicho carácter, para la admiración de todos. El artista nos ofrece  a través de su obra, su visión e interpretación del cosmos, las interrelaciones humanas, la estructura monolítica de la sociedad de turno, las contradicciones existentes, las discriminaciones que perviven, los logros y aciertos del esfuerzo humano, revelan el progreso científico y tecnológico.
La obra artística revela la situación coyuntural que exhiben los espíritus andantes del entorno social que comparte el artista: pensar que el arte es, sólo la combinación de formas y colores, o de armonía de relieves, o quizás la conjugación armónica de sonidos u otras modalidades; eso es caer en el simplismo de ser solo un calculista o un retratista de formas y modos.
El arte es la expresión más alta y sublime de una sociedad, en él se expresa la pasión humana, las emociones y sentimientos que se anidan en el espíritu  humano; también se expresan las formas de pensamiento, la ideología o doctrina predominantes o anidadas en el alma del artista y de su contexto social; por otro lado, el arte refleja las condiciones socioeconómicas y de adecuación científica, como tecnológica en que se mueve el artista.
En suma, el arte es la forma visible de representar y caracterizar a una sociedad. Ésta es conocida y entendida por sus expresiones artísticas.
Rivas Aquino, representa los roles vivientes de una sociedad en curso y que aún no cuaja, ni se establece; porque la sociedad peruana evidencia muchas contradicciones que aún no puede superar. Nos muestra la pasión profunda del poblador peruano, pero que no destaca dentro de la formalidad conocida y admitida socialmente; evidencia emociones y sentimientos encontrados frente a valores históricos nacionales confrontados con los experimentados y ofrecidos por la modernidad insufrible que ahoga y exprime; manifiesta el caos y desorden en que se ha cimentado la estructura administrativa del Estado Peruano, y que era su lucha constante de Rivas Aquino, éste ilustre artista.
Quiero destacar a la memoria de Arturo Fernando Rivas Aquino, artista peruano que simboliza y representa el auténtico adalid peruano, el verdadero forjador de obras que aunque en el anonimato y sin publicidad vocinglera, ha sembrado y dejado huellas históricas del hombre peruano que no tiene el letrero vistoso; pero, que construye la sociedad, con estructuras firmes y sólidas de los muchos hombres y mujeres que no han sido reconocidos por la solidez y contundencia de sus obras; hoy, sin embargo, al rendirle tributo a Arturo Fernando Rivas Aquino, reconozco el mérito de todos aquellos peruanos que con sencillez y humildad han sembrado esperanza para todos los  corazones.
¡ARTURO FERNANDO RIVAS AQUINO! ¡¡PRESENTE!!

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El Propósito Humano y de la Sociedad


REFLEXIONES
Carlos A. Soto Vásquez 25/11/2012
Dos asuntos quiero destacar por su importancia en el presente. Unos lo ignoran y lo consideran obsoleto, desfasado o sin valor alguno; otros, estiman que por inercia y por la tecnología en curso se mantendrán o en algún momento aparecerán, y; también, hay quiénes han llegado al extremo de prescindir de ellos, porque sólo cuenta y vale el que tiene poder y sobrevive.
¿A qué nos referimos? Estamos hablando de: 1) El propósito humano, y 2) El propósito de la sociedad.
Hoy en día ya ni siquiera se toma en serio éstos asuntos. Tal como veremos,  es un conjunto de elementos que se presumen superados; sin embargo, a pesar de haberse logrado una ingeniosa producción tecnológica, un progreso inimaginable en comunicación e información, así como tantos otros adelantos científicos y tecnológicos; pero, los problemas de la humanidad son tan agudos y preocupantes hoy, tal como se presentaron y se tuvieron que enfrentar al inicio de la historia humana.
Como diría Martin Luther King, “Tengo un sueño…” que retomemos el sentido de la vida y aspiremos a objetivos y fines más loables, que conduzcan a la humanidad a su plena realización.
Para concretar ese sueño, iniciaremos señalando que, como principio elemental, no es posible continuar con distinciones discriminantes de hombres y mujeres. Si bien es cierto son importantes ambos, pero tratados por separados, significa destacar su calidad de ser sexuados y estaríamos hablando de una cuestión de género, lo que a nuestra manera de pensar es el atributo básico; pero que, esa condición debe ser tomada en cuenta como referente, sólo que en adelante debemos considerar el carácter superior a la descrita, de PERSONA HUMANA. Esta condición significa superar el nivel de humano, éste que a su vez supera al de hombre y éste que supera al de homo sapiens. Se adquiere la condición de Persona Humana, cuando de ella proceden valores esenciales imperecederos que los evidencian en su quehacer cotidiano.
Una relación prioritaria entre las personas humanas, exige una recíproca integración fundamentad por el valor humano más elevado y noble: EL AMOR.
¿Cómo se evidencia el amor? Es visible cuando cada persona de manera absoluta, sin reservas y condiciones se da, atiende, cuida, protege, ayuda, promueve, facilita guía y anima a quiénes están en su entorno, porque es paciente, bondadoso, no envidia, no es presumido, ni orgulloso, ni grosero, ni egoísta, no se enoja, ni guarda rencor, ni se alegra de las injusticias con ellos (I Cor. 13, 4-6). Es una relación que no establece selección. Hacer selección representa discriminar. Por otro lado, se tiene que no es suficiente ofrecer amor por parte del emisor; sino que, para que éste valor sublime, carácter invaluable de la persona humana, sea íntegro es necesaria la participación activa  del receptor o beneficazo.
El amor supone como valor, la conexión que se establece entre el emisor con el gesto o acción, que conlleva ese sentimiento, y el receptor quien se beneficia con las bondades y características de dicho sentimiento.
Cuando se establece la conexión entre estas dos personas, se generan dos cuestiones elementales: La gloria y la felicidad.
La plenitud de una relación así, establece que el primero, se refiere a la reputación celebérrima, la fama, la alegría y el gozo que se produce en quien lo ofrece y en quien lo recibe. Así tenemos, que nos sentiríamos plenamente gloriosos si existiera alimento suficiente para todos, en donde los que ya no necesitan por haber satisfecho esta necesidad, lo compartan con quiénes tienen ésta necesidad.
En cuanto al segundo, es la dicha por la dignidad lograda, cuya plenitud es la aspiración perenne de quien obra con sinceridad y coherencia. Así tenemos  que, la plenitud de la ventura es, si todos compartiéramos el cosmos con respeto y protegiendo el habitat humano, la flora y fauna en conjunto, sin alterar el orden ecológico.
Ahora bien, para que LA PERSONA HUMANA logre la gloria y la felicidad, no es suficiente considerar que este valor sea practicable entre dos personas. Se requiere que toda la familia, el barrio, la comunidad y la sociedad en conjunto sea partícipe: Este valor requiere  formar parte de la cotidianidad de todo el pueblo.
Si el pueblo hace suyo éste valor, es posible entender, entonces que todas las cosas existentes en el cosmos, tienen consistencia, verdad y bondad (Const. Gaudium et spes. 36). Razón suficiente para que toda investigación, análisis y producción, se halle enmarcada dentro del equilibrio moral, por el interés y bienestar comunitario de todos los participantes. Ese es a nuestro criterio, el propósito humano.
En cuanto al propósito de toda sociedad, es importante que considere como fin último a LA PERSONA HUMANA.
La sociedad que establece su atención ineludible, irremplazable e insustituible, en la persona humana, está construyendo consistentemente el futuro vital de todos sus miembros en el presente y creando condiciones favorables a los del futuro.
Para ello la sociedad debe garantizar la subsistencia plena de sus miembros y la dignidad humana de éstos; con ello, requiere asegurar el respeto a todos promoviendo la vigencia de los principios de justicia y equidad como valores, fortaleciendo un desarrollo armónico que prescinda de todo lastre discriminatorio.
Una sociedad armónicamente desarrollada, supone la satisfacción plena de todas las necesidades básicas de sus miembros; ello demanda la atención responsable de la generación de fuentes de trabajo digno con remuneración apropiada, que facilite el acceso a la alimentación, garantice una salud óptima, el acceso a la educación y a la vivienda cómoda y segura.
Como se puede apreciar, éste desarrollo armónico, también supone acceso y participación del desarrollo científico y tecnológico. Esta tarea social supone, que para atender a todos sus miembros, la sociedad debe entender que es un DEBER de ella ofrecerle a toda persona humana, las condiciones vitales favorables, y; es una tarea de la persona humana ser consciente de que es UN DERECHO HUMANO elemental tener o poseer esas condiciones vitales.
Cerramos nuestra reflexión señalando que, una sociedad desarrollada, no es la que hace gala y ostentación de la bonanza económica, evidenciándola en diversión y extralimitaciones superfluas de autodestrucción humana; sino que, es aquella que tiene entre sus miembros, personas humanas con valores como el AMOR, la JUSTICIA y la EQUIDAD, como praxis vital de todos sus miembros; que además, sabe aprovechar los progresos científicos y tecnológicos de uso y beneficio vital; así como también, los recursos naturales que deben ser utilizados responsablemente, sin extra-limitaciones descontroladas ni regenerativas, promoviendo el equilibrio ecológico y evitando la contaminación ambiental. Este es a nuestro parecer el propósito de la sociedad esperado.
Queremos reorientar el sentido valorativo y axiológico de nuestra sociedad hoy hacia el futuro.