martes, 16 de octubre de 2012

PERÚ: ¿Calidad social y cultural para el mundo?


REFLEXIONES
Carlos A. Soto Vásquez 22/09/2012
Los últimos treinta años han sido de los más dispares e inigualables en cuanto a la forma en que nos presentaron históricamente los hechos. A pesar del tiempo trascurrido, ¡NO SE HA APRENDIDO NADA!
Una de las características del poblador peruano es, pensar que tiene la razón, que es el mejor del mundo y que no es responsable de sus fracasos. ESTO ES PONER EL DEDO EN LA LLAGA.
Pues, aunque tengamos que rasgarnos las vestiduras, aprendamos a que tenemos un gran reto para ser contribuyentes eficientes, capaces, ingeniosos y creativos para el mundo actual y la humanidad en general.
PRIMERO. Decíamos en algún artículo anterior que somos un país con muchos recursos, pero sin éxito[1]. Esto porque nos falta mejorar varios aspectos socio-económico-político-culturales, para tener la opción de ofrecer lo  mejor de nuestra producción nacional y tener la ocasión de que seamos capaces de admitir la inversión extranjera en las mejores y más beneficiosas condiciones razonables.
SEGUNDO. No siempre tenemos la razón, como es el caso de lo ocurrido con la  larga historia de los paros y huelgas del Magisterio Nacional. Desde la década del ’70 se han realizado estas movilizaciones con plataformas de lucha, cuyos resultados han sido siempre adversos. Resultados, ¡NINGUNO! Sino recordemos aquella huelga del ’79 que con los rostros desencajados y con la vergüenza enrostrada por una dirigencia obtusa (como siempre) y sin mayor ingenio y capacidad, llevó al magisterio en general a la desesperación, porque sus familias fueron las victimas de la incapacidad dirigencial.
Hoy, nuevamente se expone al ridículo, por un asunto meramente personalista de dirigentes movadefianos, contristas y patrioteros carmesí. ¿Quién tiene la razón? ¡NINGUNO! Han puesto en evidencia que carecen de argumentos políticos y programáticos, para esbozar siquiera un planteamiento lógico al Proyecto de Ley para el Profesorado Nacional. Esto se evidencia por el uso de plataformas de lucha de fines del Siglo XIX.
Hoy se necesitan argumentos, propuestas, proyectos que generen cambios, transformaciones y mejoras en la educación,  y, por ende, en los ingresos salariales.
Revisemos un poco al respecto, ¿Dónde están los proyectos educativos de aquellos profesores que llegaron al Congreso de la República? Ninguno ha ofrecido siquiera planteamientos de nuevos horizontes para la Educación Peruana, que conduzca a nuestros educandos hacia el desarrollo científico y  tecnológico nacional.
¿Cuál es la contribución de la educación peruana al desarrollo industrial y técnico del país? ¡No hay! ¿Por  qué? Hemos pasado de un Sistema Educativo a otro. Todos de acuerdo al interés particular y de los grupos de poder que llegaron al control del Ejecutivo; es así como se cambia el color de la pintura de los locales educativos, sí también se les cambia de denominaciones. Pero, en cuanto a calidad, ¡NADA!
Cada día observamos mayor mediocridad y menos eficiencia y optimización en la profesionalidad y tecnologización ejecutiva de nuestros “técnicos”. Todo empieza en la EBR, sigue en la Educación Superior y termina en la Universidad, todas éstas dejan mucho que desear: Deficientes en lecto-escritura, pésimos y deficientes en investigación-lectura-análisis-interpretación, sin criterios lógicos racionales, un deterioro escandaloso de la calidad humana por la pérdida de valores
Esta situación, nos ha conducido a tener “profesionales de separatas”, con “cartoncitos” sin valor especial para el ejercicio profesional,  ¿Las pruebas? Médicos con malas prácticas profesionales y toda clase de profesionales que delinquen; ni qué decir de los magisters y doctores, quienes actúan sin el menor o ningún criterio profesional humano.
Por lo mencionado, ¡NECESITAMOS MAYOR SERVICIO PROFESIONAL DE CALIDAD Y CON VALORES! ¡ESA ES LA TAREA PROFESORES PERUANOS!
TERCERO. Generalmente nos echamos encima el éxito o logro de algún peruano, como el del escritor, de algún cantante o de algún futbolista; estos casos son aislados que aparecen en nuestro medio. Eso no es una constante, pues ni siquiera el llamado”empresario exitoso” es real. Lo que usualmente hace este empresario, es ser más explotador e injusto que cualquier empresario extranjero conocido en nuestro país.
El éxito, consiste en promover y hacer que la productividad se desarrolle hasta alcanzar niveles de crecimiento competitivo, por las bondades del producto o resultado, no solo por su composición constitutiva, sino por los beneficios que ofrece. Así que, no somos los mejores del mundo, ¡UBIQUÉMONOS PRIMERO!
Luego de reconocer nuestra realidad, desarrollemos aquellas capacidades que poseemos, para potenciar nuestra realización personal y contribuyamos a mejorar, la calidad de nuestro entorno.
Seremos los mejores, cuando no tengamos: Cinturones de Miseria alrededor de las ciudades; niños vendiendo caramelos y dulces en los buses de transporte público; alta tasa de asaltos y robos; una inmensa economía informal; alta tasa de corrupción en la administración pública; la violación de los derechos humanos y civiles; gran número de desnutridos y anoréxicos;  alta  tasa de enfermos depresivos, etc. Por tanto, hay mucho que hacer al respecto.
CUARTO. El peruano nunca es responsable de sus actos, sobretodo de sus errores. No es capaz de afrontar con valor y coraje sus decisiones. Por lo general busca excusas, justificaciones y formas para evadir su responsabilidad. ¡ES LA CULTURA DEL YO NO FUI! Más conocida como ¡LA COBARDÍA!
Esta es una práctica que aparece en la niñez y se queda ahí en la persona; de manera, que ésta no evoluciona. A diario vemos en las casas, en el vecindario, en las calles, instituciones y organismos públicos. El niño que no reconoce sus travesuras, el vecino que no admite el perjuicio ocasionado, el delincuente que no acepta su delito desde, el policía que no acepta y reconoce el abuso de autoridad cometido, el médico que no reconoce su error en la medicación o tratamiento al paciente, la autoridad que no reconoce que se ha equivocado y fallado en sus decisiones, el parlamentario que no es capaz de reconocer que su voto no es acorde con los intereses nacionales sino a los de su grupo, el juez  que sentencia por conveniencia, el periodista que no admite que sus juicios y opiniones lesionan el honor o difaman a personas y también a la sociedad, el gobernante que no reconoce la malversación de fondos públicos o del enriquecimiento ilícito acostadle Estado; también, cuando no se reconoce los delitos de corrupción y la violación de los derechos humanos.
Necesitamos mayor probidad y honestidad: Esto es lo que hace grande a una nación, TENER VALORES que demuestren la confiabilidad y seguridad de la calidad humana. Esta es una tarea que hay que construir desde la familia. Todos somos responsables de su logro.
Mi opinión de manera sencilla y modesta es que, superando estos cuatro escollos, arriba mencionados, nos harían, LOS LÍDERES DE LA CALIDAD  SOCIAL Y CULTURAL que haría mejorar la vida en el cosmos. Entonces, iniciemos la tarea de mejorar como personas, como familia, como vecindario, como ciudad y como nación.


                                                 


[1] Carlos A. Soto Vásquez PERÚ: ¿Somos una garantía para  la inversión? REFLEXIONES 15/09/2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario

TODA OPINIÓN ES IMPORTANTE, PERO SU ACOGIDA SE BASA EN LO RESPETABLE DE SU COMENTARIO