lunes, 22 de noviembre de 2021

¿AMOR LÍQUIDO O SÓLIDO?

 

¿AMOR LÍQUIDO O SÓLIDO?

El drama que enfrenta cada ser humano está centrado en sus intereses cotidianos y en las vivencias y experiencias que tiene en su devenir histórico personal, familiar y comunitario, dentro del contexto global del mundo actual.

Al leer y tratar de entender o interpretar lo que Zygmunt Bauman quiere expresar en su obra, después de haber hecho varias relecturas como en cualquier obra siempre hallamos nuevos elementos que surgen del contenido, pero también hallamos muchas limitaciones. No soy el mejor intérprete de una sesuda reflexión como la del autor que sustenta su aporte en base al soporte ofrecido por diferentes autores que reflexionan sobre el amor y sus distintas maneras de expresarse y como los sentimientos son emanaciones de las emociones y percepciones de la vida.

Cuando se observa que el autor en el prólogo exhibe la tendencia actual de hablar de redes y sus alcances o influencias que tienen, a diferencia de las relaciones, parentesco, pareja o ideas que se tengan respecto a algún aspecto de la vida humana; sin embargo, me encuentro con un gran vacío y un profundo abismo por superar. Esta brecha honda que observo, en la que el autor no destaca por su lógica de bienestar o de postura satisfecha, no coincide con todos los seres humanos. Los miles de millones de humanos que no tienen acceso a la información y cultura privilegiada sustentan sus sentimientos en base a sus experiencias del entorno en que viven y se desarrollan; también hay quiénes solo pueden expresar la belleza de la vida o sus manifestaciones artísticas de acuerdo a los elementos de su entorno. Lo más resaltante que pude encontrar es que el autor reflexiona y escribe para entender la sublimación cuasi perfectible de personas humanas con todas sus capacidades, potencialidades hábiles y con sus limitaciones limitadas, porque no muestra en ningún momento la capacidad de percepción de lo bello en aquellos que carecen de los sentidos básicos de la persona humana. Para un invidente de nacimiento es difícil expresar la armonía de los colores de la naturaleza; para un sordomudo, expresar la armonía de los sonidos de manera artística y comprensible para todos es un reto inalcanzable. Así, si nos ponemos a evaluar si es líquido el amor o es sólido, tenemos que situarnos en el contexto de la persona que los percibe y su manera de entender la vida.

En lo personal he podido constatar que en muchas ocasiones no solo es suficiente observar un paisaje desde ángulos distintos para entender la oferta que nos hace la naturaleza o el motivo de nuestra percepción; de igual manera ocurre con los sonidos, ya que no son percibidos de igual manera o sentidos en la misma intensidad desde el lugar en que nos encontremos. Un discapacitado tiene una percepción diferente de lo mencionado, sabiendo que sus limitaciones son acordes con los motivos de la percepción señalada. Esto nos enseña que la percepción de la vida difiere de uno a otro. Existirán coincidencias, pero muchas diferencias.

En cuanto a los sentimientos, también hay variedad de entendimientos y limitaciones de uno a otro. En el caso del amor, podemos observar que mientras se concibe en unos casos de manera materialista porque linda con elementos plausibles, en otros es inmaterial porque es concebido como idealista. Estas posturas se centran en la vieja dicotomía de idea y materia, las que a pesar de la evolución del pensamiento e historia humana siguen siendo enfrentadas y hay quienes en su radicalidad abrazan apasionadamente una de ellas, sin el buen uso de criterios razonables de la coexistencia de ambas para complementariedad de la vida humana. Ahora bien, es en torno al amor visto desde esta última postura que encontramos una enorme variedad de concepciones, pero que a mi parecer puedo destacar tres importantes.

La primera es de carácter trascendente, porque emana desde la identificación con el principio divino de la existencia de todo. La concepción percibida bajo esta óptica es que no existe nada si no es por amor. El amor es la fortaleza de la existencia y son sus características como sus cualidades las que dan la razón de ser de la existencia. Nada ni nadie, sea material o inmaterial existe sino por amor, si se entiende como fuente del amor, a la divinidad o la trascendencia, se crea o no en su existencia. Tener como referente lo divino contribuye a entender el amor como la fuente existencial que hemos señalado. La percepción de esta dimensión del amor, si bien es cierto que debe entenderse como inmaterial, también es cierto que sus características y su función contribuye a darle sentido a la coexistencia humana, no tener este principio haría imposible la convivencia humana, por más esfuerzos que se hagan. Esta manera de entender el amor nos ayuda a ubicar lo que este significa y cómo debe entenderse.

La segunda es el sentimiento que surge o nace de la conexión entre los congéneres humanos y hasta en los animales percibimos signos o manifestaciones instintivas de sentimientos símiles al amor. El amor entre los seres humanos está cargado por la identificación de uno con el otro, no necesariamente entre sexos complementarios, macho y hembra, sino entre humanos por las razones que sean. La identificación del amor entre los humanos se concibe como una relación eminentemente inmaterial, porque son conexiones espirituales o sentimentales, cuyas evidencias están dadas en los estados emocionales que reflejan su manifestación, los que por lo general demuestran la atención al otro, su promoción y desarrollo, el esfuerzo por la felicidad del otro y la plenitud de su vida. En toda relación humana se puede hallar la manifestación del amor o su contrario, pero que de todos modos el eje de las relaciones humanas están cimentadas en el amor. Cuando nos encontramos con personas que denotan con sus actitudes acciones contrarias a la bondad, humildad, sencillez, paciencia, tolerancia, amabilidad, justicia y verdad, entonces podemos indicar que de un modo u otro existen referentes al amor para coexistir. Con lo dicho, se observa que toda relación humana está ligada al amor, sea en su favor o lo contrario, pero de todas maneras es la esencia de la vida humana.

La tercera, está más bien cargada de manifestaciones distorsionadas del sentido y el espíritu de lo que significa el amor, porque se les ha dado un significado más pueril o carnal, destacando la materialidad interrelacional entre las personas, como fusión de convivencia marital o sexual. Esta manera de entender al amor no es en suma, la de mayor relevancia, pero que de todos modos se tiene que exponer, porque forma parte de la experiencia humana y que aun cuando no refleje la esencia de lo que el autor ha querido expresar en su obra, si podemos mencionar como una proliferación contemporánea.

Después de expresar lo arriba señalado, cabe entre nosotros definir si el amor tiene solidez, liquidez u otra presentación. A mi modesta manera de percibirlo es una simbiosis que ineludiblemente no podemos priorizar una u otra. Que el amor es inmaterial, pero que sus manifestaciones son gestos materializados y que expresan la sublimación de la belleza y de la esencia espiritual de la existencia en general y específicamente la humana. Dentro de este contexto debemos destacar que tanto la manifestación del amor como su percepción y realidad obedece al contexto o realidad de cada persona. Que el aporte del autor del Amor Líquido, nos ha ayudado a entender el sentido de la vida con sus reflexiones, también nos ha permitido obtener mayores elementos de juicio para buscar lo que no ha sido considerado desde su óptica. Resumo diciendo que el amor es la esencia de la vida presentado de manera diversa de acuerdo a la coexistencia humana.

CARLOS ALBERTO SOTO VÁSQUEZ

sábado, 26 de septiembre de 2020

HABLANDO CON NUESTRO PADRE AMADO

 Aún no escuché el estruendo, la potencia, la dimensión intensa y el poder de tu voz mi querido y adorado Padre Amado. 

Hasta hoy solo he saboreado la dulzura, el susurro, la caricia de tu voz.

Me han dicho los profetas y los hombres de leyes que el poderío de tu voz sobrepasa la tempestad, tormenta y el estruendo más potente de los rayos.

Padre Amado es tan grande tu poder que no hay quien lo pueda solo imitar.

Tus deseos y mandatos son inconmovibles.

En la sentencia y decisión obras con justicia.

A tus pies me postro e inclino mi rostro a tierra.

Ya no tengo que decirte sobre mi vida y la de mis hermanos. No hay justificación ni explicación a todo lo que hacemos o dejamos de hacer.

Como sentenciado a muerte estoy viviendo, solo esperando ir al cadalso. Otros deciden y definen mi vida. He tocado puertas una tras otra y solo me dicen espera que mañana te respondo, ahí saldaré mis cuentas... Y llega el día sin respuesta alguna. Otros presentan excusas sin sentido. Les he suplicado sean considerados sin que lo sean conmigo.

Padre Amado, bien me conoces y sabes lo cansado que estoy. No puedo más. Ya no puedo ni caminar, mis pies no me obedecen. Mis brazos ya no los puedo levantar. Mi cuerpo está adolorido y mis manos están adormecidas. Mi conciencia me abandona en un letargo inevitable. Mis pensamientos y sentimientos dejaron de funcionar. La realidad es que mis fuerzas se agotaron. El peso de la vida sobrepasa todas mis fuerzas y mis capacidades están anuladas frente a esta realidad. 

Padre Amado no tengo recursos para seguir viviendo, me faltan fuerzas y capacidades para éste último tramo. Ya no sé que hacer. Hasta mi fe la siento débil e inexistente porque no me respondes. ¿Dónde está mi tierra prometida? ¿Dónde está la parte de la herencia que me corresponde? ¿A quién recurro, si no es a tí, mi Dios vivo? ¿Por qué me abandonas y me dejas a merced de mis enemigos y sin fuerzas para hacerles frente? ¿Acaso quieres que me exterminen y sea un polvo inservible y que nadie se acuerde de mí? ¿Dónde están mis hermanos y amigos? ¿Acaso ya no les importo? 

Padre Amado ten compasión y piedad de mí. Ayúdame y ten misericordia de este siervo tuyo. Atiende mis súplicas y defiende mis proyectos y propósitos. No me dejes solo. Ten compasión de mí. Mi vida depende solo de ti.

Te imploro por piedad que no me ignores más tiempo. Necesito tu ayuda y protección. Ya perdí hasta la dignidad frente a los que me rodean. Soy burla y mofa de mis adversarios.

Si no tengo tu ayuda, por favor recógeme y llévame contigo o a donde creas conveniente.

Ya no puedo más, estoy exhausto. Solo te pido que mientras decidas cumplir tu decisión sobre mi causa, me des la sabiduría y prosperidad necesaria para poder cumplir la misión que tengo y también contribuir a la construcción de tu reino entre nosotros.

Te suplico Padre Amado escuches mi paupérrima oración en la grandeza y magnífica presencia, intercesión y su nombre de mi Señor Jesucristo.

Gracias Padre Amado por escuchar mi oración y responder según tu voluntad. He aquí tu siervo. Tuyo soy y solo a ti te pertenezco.

Gloria y alabanzas para ti mi Dios vivo.

Bendito y alabado seas por toda la eternidad.

Glorificado sea tu Santo Nombre sobre todo nombre.

Que se haga tu voluntad en el cielo y la tierra.

Que venga pronto tu reino para nuestro gozo y felicidad.

Bendito y alabado seas por siempre.

Te amo y te adoro con todo mi corazón.

Aleluya, aleluya, aleluya. Amén.

martes, 9 de octubre de 2018

En tus manos están nuestras vidas mi querido y adorado Padre Amado. Hoy siento mucho dolor y sufrimiento, tristeza y pena por todas las cosas que están ocurriendo en el mundo. En muchos sentidos se observa que la situación de pecado nos invade y son muy pocos los que te buscan con sinceridad. El mal, la violencia, las injusticias y corrupción, la delincuencia y explotación, los vicios y la enfermedad están creciendo y tomando el control de tu creación. Padre querido ven pronto en nuestro auxilio y libéranos de estos males, ayúdanos a mejorar nuestras vidas. Que sea tu Espíritu Santo y Divino quien tome el control de nuestras vidas. Perdona todos nuestros errores y ofensas cometidos en contra tuya. Por piedad no nos dejes solos y ayúdanos a mejorar nuestras vidas. Ten compasión y misericordia de nosotros. Te lo ruego que nos ayudes a vivir plenamente en tu presencia.
Padre Amado glorificado sea tu Santo Nombre. Que se haga tu voluntad en toda la creación y que venga pronto tu reino. Te necesitamos mi Dios vivo. Ven pronto en nuestro auxilio y danos la paz y tranquilidad para compartir la vida con todos tus hijos, nuestros hermanos.
Te suplico que nos ayudes a satisfacer nuestras necesidades para poder seguir trabajando juntos en amor y armonía; que nos ayudes a resolver nuestros problemas y dificultades que nos causan dolor y tristeza, sufrimiento y penas, para hacer felices a los que nos han confiado sus necesidades y problemas; que nos ayudes a lograr nuestros objetivos y proyectos para nuestra felicidad. Por favor ten piedad de mi y concédeme la sabiduría y prosperidad necesaria para cumplir con la misión que tengo y dar testimonio de tu amor y tú poder. Gloria a ti mi Dios vivo.
También te imploramos que liberes a mi pueblo de las injusticias y corrupción, sancionando y castigando a los responsables de los daños y perjuicios ocasionados. Aléjalos para siempre de nuestras vidas.
Padre Amado te suplico que escuches y atiendas nuestros pedidos en el nombre de nuestro Señor Jesús, tu hijo amado y querido. Amén.
Gracias Padre Amado por escuchar y atender nuestra oración. Bendito y alabado seas por toda la eternidad. Gloria a ti mi Dios vivo. Todo honor y gloria a ti por siempre. No tengo palabras para decirte lo mucho que te amo y que creo y confío en ti. Tú eres mi único y verdadero Dios. Te alabo y te bendigo mi querido y adorado Padre Amado.
Gracias infinitas por el inmenso e infinito amor que me tienes. Bendito y alabado seas por toda la eternidad. Gloria y alabanzas para ti.
Aleluya, aleluya, aleluya. Amén.

jueves, 30 de agosto de 2018

Gracias Padre Amado por el don de la vida que hoy me obsequias. Eres bueno y generoso conmigo. Te alabo y te bendigo. Glorificado sea tu Santo Nombre. Grande y maravilloso eres. Todo honor y gloria a ti. Bendito y alabado seas por toda la eternidad. Que toda la creación te alabe y aclame tu nombre al son de cánticos y salmos de alabanza, dando testimonio de tu obra y tu magnificencia. Gloria a ti mi Dios vivo.
Que se haga tu voluntad y que venga pronto tu reino, mi Dios vivo. Estamos esperando que te manifiestes nuevamente entre nosotros para nuestra felicidad. Tú eres la única razón de nuestras vidas, el único y verdadero Dios vivo. Creemos en tí y toda nuestra confianza la tenemos puesta en ti. Te adoro y te amo mucho mi Dios vivo y muchos más me acompañan en darte el honor y la alabanza que te mereces y que nace de nuestros corazones y de lo más profundo de nuestro ser. Bendito y alabado seas por siempre.
Padre querido en tus manos ponemos nuestras vidas y todo lo que somos en el nombre de nuestro Señor Jesús, para que nos ayudes a satisfacer nuestras necesidades y requerimientos, para que nos ayudes con tu mano sanadora a resolver nuestros problemas y dificultades que nos están agobiando nuestra existencia, para que nos ayudes a lograr nuestros objetivos y proyectos porque deseamos ser felices y queremos tener un mundo lleno de bendiciones y de tu presencia en forma permanente. Dame mi Dios vivo la sabiduría y prosperidad necesaria para poder contribuir con tu obra, voluntad y mandamientos. Bendito y alabado seas por siempre.
Te imploro también que nos ayudes a liberar a mi pueblo de las injusticias y corrupción en que se encuentra. Sanciona y castiga a los responsables de los daños y perjuicios ocasionados y aléjalos para siempre de nuestras vidas, porque ellos son nuestros enemigos y los que corrompen a nuestro pueblo haciendo del oprobio y la maldad valores y de la justicia y la verdad escaño. Ven pronto en nuestro auxilio y haz que de nuevo impere tu justicia y la verdad que procede de tí. Erradica el mal enquistado entre nosotros. Libéranos mi Dios vivo. Ten compasión y misericordia de nosotros. En tus manos están nuestras vidas. Ya no queremos seguir sufriendo y viviendo con éstos malos elementos y situaciones que nos causan dolor y sufrimiento, tristeza y agonía. Ven pronto en nuestro auxilio para ser libres y felices en tu nombre. Gloria a ti mi Dios vivo.
Gracias Padre Amado por escuchar y atender nuestra oración. Bendito y alabado sea tu nombre. Gloria a ti por toda la eternidad. Te alabamos y te bendecimos. Te amo y te adoro mi Dios vivo. Gracias por el inmenso e infinito amor que me tienes. Gloria a ti por siempre.
Aleluya, aleluya, aleluya. Amén.

miércoles, 7 de enero de 2015

¿DÓNDE ESTÁ LA VERDAD?

Desde hace un tiempo venimos observando el alto costo de vidas que hay en el mundo contemporáneo. Lo lamentable es que son pocos los esfuerzos por entrar en razón y tener un respeto claro sobre la vida humana. Tal pareciera que ses sigue una tendencia casi auto-destructiva como la experiencia kamikaze.
El común de la gente sólo se esfuerza en exigir a otros o a los demás sus propias responsabilidades. Así tenemos que los jóvenes esperan que los adultos les ofrezcan soluciones a sus intereses, pero estos mismos jóvenes son incapaces de promover situaciones de auto-control en sus propios reclamos, porque ejercen violencia y un total descontrol en sus emprendimientos. Ejemplos tenemos con la proliferación de pandillas, de agrupaciones de sicariatos y otras modalidades.
La justificación la sostienen aquellos personajes que toda la vida han utilizado los mecanismos estatales para agredir, para saquear el erario nacional. En ese contexto, ¿Es posible tener esperanzas de un futuro mejor para nuestras sociedades? De ninguna manera. La realidad es que tenemos que mejorar todos y unos entregando un modelo a seguir y otros evitando cometer los mismos errores del pasado.
Una sociedad que evidencia que sus miembros tienen calidad de vida es aquella que no necesita de más o abundante recursos económicos, sino abundante solvencia moral y enormes ingentes cantidades de respeto por los demás y auto-respeto por si mismos. 
La verdad es que mientras existan fanatismos de un lado o del otro, nunca se podrán resolver los problemas. Son inaceptables los fanatismos religiosos, ideológicos e inclusive etnográficos, pues quiénes siguen esas consignas, son sólo mentes obtusas y sin ninguna evolución, dado que su involución les ha dejado en el estado cavernario de la humanidad y les ha resultado difícil llegar a la categoría de personas.
Frente a lo señalado, es pertinente invocar a toda la humanidad a deponer actitudes violentistas y depredadoras, para ser más conscientes de generar una sociedad humana más y mejor llevadera y de gran calidad de convivencia humanitaria.
Carlos A. Soto Vásquez 

jueves, 16 de enero de 2014

SIRIA: Para el mundo / REFLEXIONES

Carlos A. Soto Vásquez 2013
-       Hola… hola, ¿Quién está  ahí? No se con quién hablar… Yo no pedí venir al mundo… pero estoy aquí… ¡Mamita! Se asusta y a mi también me da miedo… Me faltan dos semanas y conoceré de cerca este mundo.
Por lo que escuché a mamita… ya están en guerra. Se están matando unos a otros. ¿Para qué nacieron si luego se quitan la vida?
Se pelean por un Dios que no conocen, justifican así sus propios egoísmos. Unos lo llaman Alá, otros Adonai, también Yahvé y Jehová, otros en cambio le dicen Visnú, Viracocha,  etc. Yo solo sé que hay un Dios que me ama y me dio la vida  sin que se la pida; me dio en herencia la Tierra si que le reclame nada; me dio autoridad para someter la tierra… Pero, veo que son muy pocos los que controlan todo, ¡Se sienten dueños del mundo! ¿Quién les dio la tierra en propiedad?
Dios me dijo, ‘Eso es de todos, comparte lo que obtengas con los demás y toma sólo lo que necesites para vivir. De nada sirve que acumules bienes y te adueñes de los frutos de la tierra; pues, tu vida es corta para que disfrutes esas acumulaciones, lo que ni siquiera tus hijos podrán disfrutarlo’
-       Hola, ¡Qué bueno que vienes! Yo soy como tu abuelo… Yo pronto me  voy a ir… Pero recuerda, te  estoy dando la bienvenida. Ahora te toca a ti disfrutar la vida.
Pasé por este mundo luchando siempre. Trabajé y tuve algunas cositas… luego las perdí… pero, ¡No me desanimé! ¡Seguí luchando! Ahora quiero contarte algo para que seas feliz.
Primero, no cometas lo mismos errores de todos los humanos: Ser egoísta, individualista, intolerante, injusto, mentiroso, soberbio, hedonista… Procura ser amable, trabajador, veraz, justo, atento, humilde, solidario, respetuoso de los demás.
Luego, construye tu porvenir sin peleas por cuestiones de fe… Hay un solo Dios para todos y en todo lugar y tiempo. Dios es amor. Él no promueve la violencia, el odio, la envidia, la guerra entre los humanos. Dios es paz.
Son los hombres, los que marcan y hacen las diferencias. Son los que causan dolor y sufrimiento.
-       Abuelito… ¿Por qué me dices esto? ¿Tan mal están las cosas en la vida? ¿Cómo podré enfrentar el mundo si soy pequeñito?
-       Mira hijito mío, escucha con atención: En la vida, antes de decidir o hacer algo, mira, observa, escucha, atiende, infórmate y compara. Hazlo siempre. Toma en cuenta esto, considerando lo que Dios quiere de ti y ponlo a prueba, con lo que hacen la mayoría de los humanos. Te sugiero que en conciencia hagas lo que te recomiendo, aunque para los demás no tengan razón de ser tus decisiones. Si sigues mi consejo, ¡Serás feliz! Si tu decisión es hacer lo que los demás hacen… serás triste, ansioso, desesperado, preocupado y toda la vida estarás enfermo física y espiritualmente.
Ahora mismo se  están peleando. Unos por el poder, por el control del mundo; otros, por tener más riquezas. Están cargando sus conciencias con las muertes de muchos inocentes
-       ¡Abuelito, abuelito! ¿Qué es eso? Dime… dime… dime… dime

RIP

miércoles, 10 de abril de 2013

Francisco I: Una nueva esperanza eclesial


REFLEXIONES
Carlos A. Soto Vásquez 31//03/2013
Resulta algo difícil determinar si la decisión de Benedicto XVI, fue la correcta, o  se amilanó ante la responsabilidad asumida, o quizás se dio cuenta de que no era el más indicado para conducir el Rebaño de Cristo.
Las especulaciones y los comentarios son diversos. Alguno muy tendenciosos y mal intencionados. Resulta injusto señalar al respecto al respecto algo sobre su conducción eclesial y cuestionar sus aciertos o fallos que se le pudieran atribuir.
Antes de su elección de Benedicto XVI, con sencillez y humildad diré que en lo personal no me resultó muy grata la elección de Joseph Cardenal Ratzinger. Aún recuerdo su manera de actuar como encargado de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, allá en la década del ’80.Cuando vino al Perú y de un solo plumazo siguiendo su pensamiento e ideología censuró y condenó a la Teología de la Liberación del P. Gustavo Gutiérrez.  El entonces Mons. Ratzinger, cubriendo con su sotana sus opciones personales y de grupo, dejó evidenciar una vez más los errores y horrores que han hecho los hombres en nombre de Dios y de la Iglesia, como ocurrió con Galileo Galilei, Giordano Bruno y tantos otros valiosos aportantes a la cultura humana.
Aunque Mons. Ratzinger y sus adeptos hayan expresado sus justificaciones  de mil maneras y buscando con anteojeras “lo que más conviene a la fe” y “a la iglesia”, determinando el camino a seguir. La torpeza más grande que comete el ser humano en sus limitaciones y miseria frente a la gran sabiduría de Dios, pretender defender la fe, como si Dios necesita ser defendido. ¡Qué insignificancia humana!
Lo lamentable es que observamos que se trata de manipular el Evangelio de Cristo hacia un lado o hacia otro. Recordemos y consideremos que el Mensaje Cristiano es diáfano, no tiene color rojo, morado, verde, amarillo o blanco. El mensaje de Cristo no está a la derecha o a la izquierda; tampoco al centro. La Palabra de Dios está en dos principios elementales: Amor a Dios y amor al prójimo. No hay otra alternativa o explicación, o inclusive justificación.
Con frecuencia veo en los templos a enormes cantidades de personas en busca del DON DE DIOS. Ellos anhelantes y sedientos de fe, amor y esperanza. Sin embargo, el sentir de estas personas en la Iglesia Católica, se ha ido perdiendo y a veces aniquilando de manera desesperanzadora, porque las respuestas que les ofrecen no dan paz.
Al respecto, soy testigo de la forma en que pequeños grupos de élite, van haciéndose “dueños de la verdad” y van manipulando los hilos eclesiales, con el propósito de “controlar la fe”.
Ésta práctica ha ido creciendo, de manera que en lugar de animar en la fe y vitalizar el credo cristiano, ha ido por el camino contrario. Desde hace algunos años, son muchos los católicos que dejan la Iglesia y se fueron a otras comunidades, porque en ella, sólo había estructuralismo, jerarquía, formalismo y ritualismo; la esperanza y la vida, así como la paz la hallaron en su nueva comunidad. Otros católicos se quedaron en silencio a esperar que Dios se manifieste a través delos signos de los tiempos.
Son odiosas las comparaciones, pero no se puede evitar. Debo destacar, al respecto, que cada Pastor tiene su carisma y también sus opciones. La riqueza de la Iglesia se cimenta en los aportes de TODOS sus miembros y ello hace que adopte el rumbo más aconsejable.
Recuerdo la sorpresa y la alegría que causó la decisión de Juan XXIII, el “Papa bueno”, quien impulsó la Renovación de la Iglesia, para qué hiciera una relectura del mundo contemporáneo de la postguerra. Siguió la tarea renovadora e inspiradora del Espíritu de Amor, Paulo VI, quien tuvo que animar los cambios a través de las Conferencias Episcopales, donde muchos obispos fieles a sus concepciones y formación, tuvieron que buscar ayuda urgente para asimilar lo que Dios les venía exigiendo. La avalancha era cada vez mayor con el despertar de los laicos. La participación activa de los laicos fue la que dinamizó la Iglesia en América Latina. El nuevo Vicario de Cristo, Juan Pablo II, como sucesor del Papa de corto tiempo, de la sonrisa amable, Juan Pablo I, por su temprana partida, marcó el asentamiento de y revitalizamiento eclesial.
Juan Pablo II, se encargó del acercamiento entre todos sus miembros y contribuyó a ser una Iglesia con principios y opción ecuménica. Su tarea evangelizadora estuvo presente en sus visitas pastorales. A su partida, asumió la responsabilidad Benedicto XVI, quien se encargó de ser más documental y literario, más intelectual y menos espiritual, más elitista y menos comunitario, más jerárquico que eclesial.
La Iglesia de la postguerra se debate entre las opciones de la relectura del Concilio Vaticano II y los atavíos del  conservadorismo de la curia romana.
He visto de cerca los fallos de innumerables presbíteros, quiénes han tenido que vestirse del ropaje que les han marcado los pastores (obispos) de turno. Aunque se quieran despojar de la naturaleza humana y sus influencias, así como de sus preferencias y opciones, éstos obispos como administradores territoriales, han dejado traslucir sus tendencias, como se aprecia en las posturas políticas de Mons. Juan Luis Cipriani. Estas posturas están marcadas por sus vivencias y la formación recibida; son éstas influencias, las que han determinado sus opciones pastorales y los estilos con que han sellado sus planes evangelizadores.
Lo que me cuestiona como cristiano es algo muy simple, que los sabios y entendidos, aún no han podido canalizar con la sencillez del Nazareno; m refiero a testificar a Cristo con nuestras vidas. Mostrar al mundo que creemos en Dios y lo amamos. De igual manera, que somos capaces de amar al prójimo, como en la primera comunidad cristiana, de la que decían los no cristianos, los demás, ”Vean cómo se aman”.
Amar al prójimo supone ser tolerante, no discriminar a nadie, ser justo. Éstas no son precisamente las características de los cristianos de la élite eclesial: Obispos, presbíteros, religiosos, agentes de pastoral. He conocido casos de quiénes no son capaces de respetar el bien común, de defender la verdad, de socorrer y apoyar al pobre; es más, se llega a extremos de pedirles a  los pobres, ¡Lo que no tienen!
Sólo quiero decir ahora, que la llegada de Francisco I con sus evidencias y opciones que marcan su estilo, se logre una cada vez mayor humanización de la Iglesia Católica y un retorno al Evangelio, especialmente al proyecto de vida, marcado por Jesús: Las Bienaventuranzas.
Este plan, quiénes deben ser los primeros en ponerlo en práctica, son los obispos y los presbíteros; especialmente, los de las curias diocesanas, como en el caso de la Arquidiócesis de Lima, que deja mucho que desear con su estilo de vida y sus opciones elitistas,  como  en los tiempos de Anás y Caifás.
Jesús nunca fue elitista y menos aún discriminador, no señaló a los demás como pecadores o les hizo sentir que no eran parte del gran rebaño de Dios.  Vivió y se reunió con los pobres y los pecadores para ser fuente inspiradora de salvación, no usó ropas diferentes a las de su entorno y las de su usanza social, no tuvo cuello blanco, almidonado y estirado, para distinguirse de  los demás, sólo fue necesario su estilo de vida.
Es duro reconocer que somos débiles ante las tentaciones y que sucumbimos ante las propuestas del mundo. Es encantador tener poder y bienes, tener la admiración de los demás, sentirnos importantes; sin embargo, ese no es el mensaje cristiano y no es el estilo de vida que Dios quiere de sus hijos.
Nace la esperanza de revitalizar  el Evangelio de Cristo a la luz de los signos de los tiempos, para hacer de este mundo, más humano y con una fraternidad que haga posible tener una común unión con todas las iglesias cristianas y todos los credos religiosos. Dios es uno y es de todos, ayer, hoy y mañana.